Ludotopía: soñar x soñar (divagar x divagar)

ludo

Debo reconocer que aún siendo un gran fanático de Santo Tomás Moro, nunca he llegado a leer su obra más importante, “Utopía”, pero como todo individuo más o menos ilustrado, sí que sé de qué va la historia y por qué el título forjó el uso actual del término, incluidas también las distopías tan de moda, hoy por hoy.

Pero centrémonos en las utopías, las atlántidas y aquellos otros sitios idílicos o de ensueño centrados en algún bien específico, bien común o realidad especial… (incluyendo, por supuesto, a sus respectivos demonios, que otorgan el indispensable sentido de realidad al conjunto, como sucede en todo Paraíso o Jardín del Bien y del Mal que se precie).

No puedo olvidar aquellos gratos y efímeros momentos cuando ojeaba en la librería aquella obra gráfica creada por James Gurney, titulada “Dinotopía”, la cual gatilló, en parte, mi afición por crear mundos nuevos y fantasear con mis propias pseudo-realidades inventadas, algo así como aquello de “fantasía inspirada en el conflicto entre el deseo de poder y la capacidad de crear” que alguna vez leí por ahí…

Pero no cualquier mundo, dimensión o universo paralelo o destemporal constituye, necesariamente, una utopía o distopía, como no lo son la Era Hibórea de Robert E. Howard, el mundo de los magos de J. K. Rowling ni el Cuadragésimoprimer Milenio de Games Workshop, por mencionar sólo algunos. Una utopía requiere de una sociedad organizada y fundamentada en ciertos aspectos fundamentales y transversales que la conviertan en un estadio idílico de bienestar social (o malestar o terror para las distopías).

Hace ya mucho tiempo que tuve mi primer atisbo de lo que podría ser una ludotopía; recuerdo que fue un hilo en la BSK (si acaso la memoria no me traiciona), donde alguien mencionó una idea sobre la conveniencia de fundar un “asilo para ancianos jugones”, al cual lleguemos todos como coetáneos algún día, a pasar una distendida jubilación jugando a juegos de mesa todo el día, como si de una juntada (kedada) eterna (o al menos hasta la muerte) se tratase. La verdad es que si se deja de lado la tenebrosa y poco promisoria idea de la vejez, la senilidad y la sombra de los últimos días, pues entonces suena como una idea genial.

Al poco tiempo surgió la idea de la República Independiente de Besekalia, como una sociedad lúdica (y/o ludocrática) en la cual los ciudadanos serían los integrantes de la BSK… pero al poco andar surgieron las ansias de poder, baronets reclamando tierras y títulos de nobleza y yo mismo postulándome para Ministro de Guerra (con algunos grognards intentando boicotear mi campaña, por supuesto). La verdad es que nuestra propia naturaleza humana siempre nos arroja de vuelta a lo mundano y no nos permite trascender a los estadios superiores de pureza y dignidad.

Ya llegado hasta este punto, me doy cuenta que todo esto carece completamente de rumbo y no estoy muy seguro de qué es lo que quiero llegar a representar, salvo realizar el sincero, sencillo y sano ejercicio de fantasear y soñar por el solo afán de hacerlo, porque es gratis y es gratificante… y además, al igual que Santo Tomás Moro, tal vez algún día yo mismo logro trascender como quien acuñó el término: “Ludotopía”; o al menos su aplicación al mundillo de los aficionados a los juegos de mesa, porque al googlear el palabro, descubro una web porteña (porteña de Chile, es decir, de Valparaíso) llamada así mismo, sobre “innovación en proyectos de arquitectura…” ¡Es que no se puede ser original en este mundo!

La verdad es que mis aspiraciones son, tal vez, demasiado elevadas, en el sentido de que en realidad, ni siquiera la raíz latina “ludo” (ludus) está oficialmente asociada a los juegos de mesa y, en realidad, tampoco es exclusiva de ningún tipo de juego, ni siquiera en sus términos más amplios.

Etimológicamente hablando, con el latín ludus sucede algo parecido a lo que sucede con el griego sofos (utilizado el “filosofía“, por ejemplo), que tradicionalmente se interpreta como “sabiduría”, aunque también muchas veces como “conocimiento”, que aunque en términos sencillos se tratan de palabras similares, aquellos que gustamos del debate filológico sabemos que hay mundos de diferencia entre ellas.

En fin, se trata de palabras algo ambiguas y patidifusas de interpretación dura de definir y de significado esquivo y elusivo, cuyas traducciones se quedan cortas ante la amplitud y riqueza del término en su concepción original… para ejemplificar un poco, ludus y sus derivaciones se utilizaban para referirse a todo aquello relativo al entretenimiento (el cual, junto al conocimiento, constituye uno de los aspectos que definen al ser humano), al ocio y por extensión también al juego; a cualquier tipo de juego, desde el infantil e inocente juego infantil y físico de patios y parques, hasta el juego adulto y sexual (y también físico), pasando también por nuestros queridos juegos de cartas, fichas y dados que ya se conocían mucho antes que aquella época.

Más aún, uso del término no se detiene allí, ya que también se utilizó para designar la escuela elemental primaria y gratuita de la Roma del siglo III a.C., así mismo que el adiestramiento y ejercicio de múltiples y variadas disciplinas (como el deporte o el combate) y también se ha utilizado para disgnar infinidad de otras cosas de índoles diversas, como cierto tipo de piezas musicales e incluso es posible hayar la raíz en palabras como eludir y eludir, entre otros.

Así, llegamos a la conclusión que no es posible establecer cómo o por qué fue que se ha llegado a convenir la utilización del término para identificar lo relativo a los juegos de mesa; probablemente el culpable sea aquel juego llamado comunmente “Ludo” (que nuestros amigos españoles insisten en llamar “Parchís”), pero así y todo, la verdad sea dicha, no se trata de una palabra (o familia de palabras) exclusiva de nuestra afición y, es por ello, que en ocasiones cuando en conversaciones triviales y con gente no iniciada, al mencionar palabras como lúdico, ludopático, ludotécnico, ludografía (el listado de la obra de un autor de juegos de mesa), ludoteca o ludotopía, se nos quedan mirando así como diciendo:

 — ¿Y este tipo, de qué rayos me está hablando?—

Y la verdad es que ni yo mismo lo sé…

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4 pensamientos en “Ludotopía: soñar x soñar (divagar x divagar)

  1. Las palabras, las definiciones las hacemos los que las usamos y creamos sus deficiones. Sin la acción de un colectivo (o grupo social) para definir el uso de un termino , posiblemente utilizariamos todavia el latín, o nos espantariamos de terminos como polución, que sin duda se utiliza erroneamente de acuerdo a su acepción original 🙂
    http://lema.rae.es/drae/?val=poluci%C3%B3n
    La gente hace la palabra y su definición, y creo que tenemos de reinvindicar el termino “ludo” y llevarlo a nuestro terreno, y no preocuparnos. Si no pensemos en el verbo “play” anglosajon, que se utiliza para un montón de cosas aparte del juego….

    En cuanto al termino “parchis” 😉 los equivocados sois vosotros 🙂 , el juego original en la india se llamaba parchessi (con montones de variantes), y el nombre LUDO para este juego es una invención de la “perfida albión” que ya sabemos como son para estas cosas 🙂

    Un saludo y les sigo felicitando por su blog.

    ACV 8) – Antonio Catalán
    http://www.boardgamegeek.com/boardgamedesigner/3585/antonio-catalan

    • Debo reconocer que tuve que googlear eso de la “pérfida Albión”, mote que me parece sumamente interesante, pero que temo que aquí en la ludoteca (dígase para estos efectos Chile), no está muy extendido (aunque probablemente sólo sea yo el ignorante); posiblemente lo que digo esté fundamentado en el hecho que el Reino Unido tradicionalmente ha sido aliado de Chile en asuntos estratégicos y en tal sentido nos une con ellos cierta cortesía…
      Por lo demás, en eso que dices que es el uso lo que define el término, te encuentro toda la razón y en tal sentido creo que deberemos acostumbrarnos a compartir el término de marras con los profanos y sus demás usos 😦

      Muchas gracias Antonio 😉

  2. Tomás, excelente exploración. Creo que el lenguaje es dinámico y las definiciones van y vienen según las épocas y las costumbres. También creo que el lenguaje es ultra flexible y permite hacer “juegos”. Así como has visto y escrito sobre la Ludotopía, se podrían explorar otras formas como la Ludistopía, la Ludireseñeología, la Criptoludología, la Ludolitis, la Ludofobia, la Androludogenesia y tantas otras, unas más graciosas que otras. XDD

    Saludos

    • Ludofilia, ludofobia, ludocaína… Ese que pones sobre la criptoludología me parece súper interesting, de hecho, hace algún tiempo había sentado la trama para una novela al respecto… pero el esfuerzo se quedó en el Capítulo II

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