Análisis del paradigma “¿POR QUÉ DEJAMOS DE JUGAR?” a través de dos aforismos

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Llevo algunos días cavilando sobre una reflexión hecha por Raik en el episodio 5 del podcast amigo “Punto de Victoria”, sobre los motivos por los cuales la gente suele dejar de jugar cuando llega a la adultez, tema que en cierto modo se relaciona con el de las etapas de la vida de un jugón que desarrollamos junto al ludotecario Emilio en el episodio 2.

En un rato de ocio articulé algunas reflexiones al respecto, que me parecen interesantes de compartir y las cuales edité como documento de la Ludoteca, cuyo PDF se puede descargar haciendo clic aquí, para una lectura más cómoda:

picIgualmente he transcrito el texto a continuación, por si prefieres leerlo aquí directamente:

 

Un conocido a través de redes sociales de internet, comentaba que durante una entrevista le habían preguntado por qué era que, como adulto, jugaba a juegos de mesa. En su respuesta argumentaba que la respuesta correcta a dicha pregunta era, paradójicamente, otra pregunta:

— Yo nunca he dejado de jugar, ¿por qué tú dejaste de hacerlo?

Desde entonces que mis divagaciones mentales suelen remitirse a la cuestión sobre el por qué con la madurez se pierde el carácter lúdico que acompaña a la infancia y el desarrollo de la personalidad tiende a mitigar, reprimir o sencillamente erradicar la necesidad o deseo de jugar ¿Se trata de un asunto de voluntad o es un proceso natural selectivo respecto de su intensidad?

Frases y aforismos a colación existen, al menos dos que yo conozca y que resultan bastante interesantes; el primero, el más conocido, la verdad es que plantea un silogismo de muy improbable comprobación:

 “No dejamos de jugar porque nos hayamos hecho viejos. Nos hacemos viejos porque hemos dejado de jugar”

La cita, por cierto, pertenece a George Bernard Shaw, un escritor irlandés ganador del premio Nobel de Literatura de 1925 y, curiosamente, también de un premio Oscar en 1938. La verdad es que no sé a pito de qué este dramaturgo, autor de novelas, activista político y vegetariano militante, se habrá despachado semejante frase… al menos una rápida mirada a su ficha en Wikipedia no echa ninguna luz al respecto y un breve análisis de los títulos de sus obras tampoco arroja nada, al menos a las claras y sin ponerse demasiado especulativo.

Empero la cita sí nos refiere a los efectos del paso del tiempo, ergo la madurez, sobre el aspecto lúdico de la vida, y a través de ello es posible extrapolar elementos como la pérdida de la inocencia y la tendencia hacia la seriedad, que marcan el paso de la niñez a la adultez, lo cual es ilustrado tan espléndidamente por otro Nobel de Literatura, Herman Hesse, en su novela Demian, con el sencillo episodio de la hucha de su protagonista, Emil Sinclair… ¿Será cierto aquello que el divertido y protegido patio de juegos que es la infancia queda cerrado, con sendos guardianes a sus puertas, cuando perdemos la inocencia? El pasaje remite irrefutablemente a las lecturas bíblicas del Génesis sobre Adán, Eva, la serpiente y el Árbol del Bien y del Mal y luego, por supuesto, al Paraíso Perdido de Milton.

Luego de darle una o dos vueltas al tema, pareciera que las teorías redentistas al respecto, incluso aquellas más herméticas y relacionadas con el desarrollo de la alquimia y la búsqueda de la Verdadera Piedra Filosofal, es decir, la transformación y traspaso del alma humana a través de los diferentes estadios hasta la perfección (o su regreso al Paraíso si se quiere), podrían tener bastante interés en este asunto, pero no creo que este sea ni el lugar ni el momento para referirse a tal tipo de doctrinas y por eso mejor será no remover aquellas aguas…

Lo que sí está empíricamente claro, es que mientras algunos adultos pretenden salvaguardar el espíritu lúdico de la infancia a como dé lugar y algunos otros lo rechazan de plano e incluso se vuelven contra él, en medio de ambas realidades existe una inmensa gama cromática de variedades, aun cuando la balanza popular está claramente inclinada hacia la tendencia de asociar los juegos directa e incluso peyorativamente, con la infancia.

“Es que la vida adulta ha de ser útil y en virtud de ello no debería dedicarse tiempo al juego”, podría ser un resumen corolario de la opinión que nuestra idiosincrasia cultural genera sobre la relación existente entre los juegos y la adultez, y es por ello que los adultos que sí dedican tiempo al juego (ya sea tiempo de ocio o incluso tiempo “útil”) constituyen una minoría.

Lo que resulta preocupante, es la tendencia de otros a criticar el uso del tiempo destinado al ocio, que algunos dedican a actividades lúdicas personales, generando la sensación de incomprensión social e incluso la inadaptación, ya que no suelen existir señalamientos cuando se trata de juegos con los hijos o la familia o incluso con otros coetáneos cuando se trata de juegos que por algún motivo sí gozan de aceptación social, incluidas las sofisticaciones de juegos hacia realidades incluso escabrosas, como aquellos asociados a la degradación social y moral, las apuestas e incluso a la ludopatía, como pueden serlo juegos aparentemente inocentes en la línea del Escrúpulos® y toda la inmensa variedad de juegos de casino como el póquer y tantos otros; contrariamente, este tipo de juegos sólo es criticado cuando consume el tiempo familiar o profesional de una persona.

El asunto del tiempo de ocio es un aspecto que merece un análisis especial, ya que si bien actualmente la crisis nos hace tener una percepción de que el tiempo útil (profesional o dedicado al trabajo) es un bien escaso, resulta que esto no es más que una situación contractual, pero que a la larga, la automatización de los procesos, la proliferación del mercado de los servicios, el aumento en la oferta de recursos, etc., han incidido que con los años aumente la proporción de tiempo que es posible dedicar al ocio, por lo cual, pronto será muy relevante el hecho de tomar decisiones serias respecto a cómo se ha de aprovechar positivamente dicho tiempo en la vida y desarrollo personal… A mi me gusta pensar que llevar una actividad lúdica sana, planteada en términos racionales, es una actividad de ocio positiva, formativa e incluso generadora de oportunidades, y aunque tal vez no impida que nos volvamos viejos, sí que nos hace ser personas más felices.

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Un paradigma claro, del cual la afición por los juegos no es su única víctima, es el prejuicio y crítica ignorantes y destructivos. El desarrollo de los juegos de rol sufrió mucho de esto, y aunque a día de hoy el asunto no alcanza las cotas de escándalo de otrora, aún persiste la tendencia a rechazar de plano cualquier alternativa de ocio no tradicional, a criticarla en forma irresponsable, desinformada y peyorativa. Posiblemente esto deriva de la falta de tolerancia en la sociedad actual, por una parte, y la inaptitud de los individuos de esta misma para vincularse en forma sincera y llana entre sí, en perfecta comunión con el afán endémico de aparentar y de alcanzar una supuesta condición de superioridad sobre los demás.

Aquella aparente sensación de superioridad me otorga el marco necesario para argumentar el segundo aforismo sobre el cual deseo reflexionar:

 “El problema no está en hacerse viejo, sino en dejar de ser peligroso”

Desgraciadamente, por más que me esfuerzo, no consigo recordar a quién pertenece esta cita ni tampoco de dónde diablos la saqué (tal vez me estoy haciendo viejo), pero sí que estoy seguro de que en alguna parte la leí y de que no es invención mía; espero que con eso sea lo suficientemente seria.

Dicho lo anterior, será necesario remitirse a los orígenes mismos del juego, como manifestación de la conducta humana e incluso de la animal…

El juego constituye la primera actividad que aporta aprendizaje y conocimiento, tanto de uno mismo como del entorno que nos rodea y con quienes nos relacionamos; a través de él se aprenden los conceptos más básicos de las actividades del género. En el caso de los animales y también de aquellas comunidades humanas más primitivas, a través del juego con los hermanos, el individuo aprende a batirse contra las adversidades que lo rodean y a cómo salir exitoso en ello: se aprende a pelear, a escapar, a husmear, a asechar, a conseguir lo necesario… se aprende a cazar, a caer, a recibir y a provocar dolor… en síntesis, a través del juego inocente con los hermanos, nos vamos haciendo más rudos y más aptos para desenvolvernos en un medio agresivo en el cual la crudeza de la cadena alimenticia, la supervivencia del más apto y la conservación de la especie marcan el agitado ritmo de una vida que es en realidad una competencia.

En dichos términos, el juego (todo juego) constituye la mejor simulación de los más variados aspectos de la vida.

En cierto sentido y en términos muy generales, actualmente la vida es bastante menos cruda de como lo era en aquellas primeras comunidades o asentamientos humanos, la evolución ha hecho su trabajo y nos hemos encaramado hasta el eslabón más alto de la cadena, convirtiéndonos como género, en súper-depredadores, siendo a día de hoy, nosotros mismos, nuestra mayor amenaza, si descontamos las pandemias, a los zombis o la evolución o contacto con nuevas razas… Es posible decir que en la actualidad una persona “la tiene mucho más aceitada” que antes, hecho que se demuestra tanto en una reducida tasa de mortandad al momento de nacer y durante la infancia, y de la elevada y progresiva esperanza de vida.

Sin embargo, al igual que sucede con la energía, los peligros no han desaparecido, sino que se han transformado, y aunque más sutiles, éstos siguen amenazando aquello que hemos llegado a entender como “vida”.

Y en dichos términos, el juego y la actividad lúdica en general también se ha transformado con el tiempo; así nació el ajedrez, el mancala, el go, el Hnefatafl y tantos otros que no son otra cosa que abstracciones de diferentes actividades humanas tan distintas como la siembra o la misma guerra. Es así como hoy en día existen el Catán, el Carcassone, el Agricola, el Saboteur, el Warhammer, el Diamantes… Es que necesitamos saber administrar nuestros recursos, necesitamos aprender a desenvolvernos entre identidades veladas y posiblemente perniciosas, necesitamos tantear las probabilidades de éxito, necesitamos aprender a actuar en medio de un apocalipsis zombi…

Antes había puesto que muchos adultos dejan de jugar y rechazan los juegos porque los asocian a una debilidad; yo mismo, en mi trabajo, no suelo contar que soy un gran aficionado a los juegos de mesa, pero la verdad es que ellos, además de divertirnos, nos adecúan y nos entrenan para afrontar las más diversas situaciones y a tomar decisiones a base de multitud de elementos indistinguibles para aquellos que no lo hacen, y no sólo por la cantidad de reglas, recursos y diversas mecánicas entre las cuales se desenvuelve el jugador, sino también por el aspecto social, el meta-juego del enfrentamiento con otros y los distintos comportamientos y conductas que se develan a rededor de una mesa; Platón ya mencionaba que en media hora de juego se puede conocer mejor de una persona que en un año de conversación. Y es así como finalmente he resuelto que el hecho que no cuente en el trabajo que me gustan los juegos de mesa, no es signo de debilidad, sino otro juego de roles ocultos.

Pampala, agosto de 2014.

“Vuestro feedback es nuestra fuerza”

Episodio #002 “Las etapas de la vida del jugón promedio” (y más…)

Un tablero bastante desarrollado de "The Landlord Game", el juego del cual proviene "Monopoly"

Un tablero bastante desarrollado de “The Landlord Game”, el juego del cual proviene “Monopoly”

Pese a las múltiples dificultades de las cuales hemos sido víctimas, al fin conseguimos grabar y editar el 2do. episodio del podcast, en el cual hablamos acerca de varios temas que creemos les resultarán tan interesantes y divertidos como lo son para nosotros.

En la 1ra. Parte (a partir de 14′ 56”), nuestro bloque sobre opinión de temas sobre la afición lúdica, hablamos sobre las distintas etapas que sortea un jugón durante su vida, desde los primeros contactos con los juegos durante la infancia y hasta la muerte con los dados en la mano.

Para esta parte y de acuerdo a la entrada anterior, recibimos el aporte de Vilvoh, uno de los visitantes frecuentes de la ludoteca y hablamos sobre múltiples aspectos de la vida a través de los juegos de mesa. Algunos de los juegos que mencionamos, con mayor o menor detalle, son: Ludo (parchís), Batalla Naval (Hundir la Flota), Monopoly, Thebes, Tikal, Agricola, Carcassonne, Ticket to Ride, Catán, ajedrez, damas chinas, Imperio Cobra, HeroQuest, Warhammer, SATM…

En términos generales, intentamos aislar las experiencias generales de todo jugón e identificar etapas comunes de desarrollo de la afición, contextualizando con experiencias propias y delineando algunas diferencias entre las realidades de Chile y España al respecto…

En la 2da. Parte (a partir de 1H 25′), el bloque sobre ilustración lúdica, y de la mano del tema anterior, hablamos sobre un juego que le es transversal a la mayoría de los jugones y no jugones: “Monopoly”, un juego al menos polémico, idolatrado generalmente por lo no iniciados y habitualmente puesto a parir y hasta repudiado dentro del mundillo… sin duda un tema imprescindible que generalmente es evitado… ¡hasta ahora!

En un principio, el ludotecario Emilio nos ilustra sobre los orígenes del juego, cómo se convirtió en el juego conocido por todos y del escabroso proceso judicial que enfrentó a Parker Brothers y a Ralph Anspach, creador del juego “Anti-Monopoly”.

Luego, hablamos en una charla distendida sobre el juego de marras, las diferencias con sus clones chilenos, “Metropolis” y “Mi Gran Capital” y algunas curiosidades bastante divertidas acerca del juego y su mascota característica.

El ludotecario Emilio se compromete a dejar una referencia sobre “The Landlord’s Game”:

http://landlordsgame.info/

Y también sobre el juego del Palé:

http://www.nostalgia80.com/2011/11/15/el-pale-en-los-anos-ochenta/

Por mi parte, les dejo un documento complementario (PDF) con un resumen que realicé sobre los principales aspectos de la historia del “Monopoly”, con énfasis en el juego original de Elizabeth Maggie y el juicio con Anspach:

MONOPOLY y el caso del millón de dólares

En la Inglaterra de la 2da. Guerra Mundial, por la escasés de materiales, el juego incluía esta tómbola de cartón que reemplazaba los dos dados tradicionales del juego; la rueda exterior representa al primer dado y la interior (números grandes) al segundo.

En la 3ra. Parte (a partir de las 2H 0′ 50”), sobre novedades, actualidad y vida lúdica, el ludotecario Emilio nos habla sobre sus adquisiones más recientes:

Hablando de juegos con apariencia 8/16 bits (imágenes pixeladas), aquí la IA “Frank” de la versión en iOS del Carcassonne, con sus horribles losetas en 8 bits…

Posteriormente, el ludotecario Tomás nos comenta sobre…

Finalmente, ambos ludotecarios comentan sobre algunos aspectos también interesantes:

  • El juego de cartas y App en iOS de Dead Man’s Draw además de la expansión creada por el ludotecario Tomás “El Oro Azteca Maldito”…
  • La App en iOS de Lords of Waterdeep
  • El Spiel-des-Jahres, el Kennerspiel-des- Jahres y el Kinderspiel-des-Jahres del año 2014
  • El concurso lanzado por Miquel Jornet, del podcast catalán Reservoir Jocs

Y eso… esperamos que sea de su agrado.

DESCARGA EL EPISODIO AQUÍ

Todas las pistas musicales utilizadas en la Ludoteca de Pampala obedecen a obras liberadas de derechos de autor:

“River Valley Breakdown”, Kevin MacLeod (incompetech.com)

– “Expreso al Infierno”, PeerGynt Lobogris (jamendo.com)

– “Introduction Premier Theme”, Xcyril (jamendo.com)

– “Gustav Sting”, Kevin MacLeod (incompetech.com)

– “Bass Walker”, Kevin MacLeod (incompetech.com)

– “Funky Trip”, Fgo70 (jamendo.com)

– “Rocky Top”, Jason Shaw (audionautix.com)

– “Aire para Elisa”, Ignacio Núñez (jamendo.com)

“Travelling 2″, Eternal Lies Suite de Marie-Ann Fisher para el juego Trail of Cthulhu de Pelgrane Press Ltd. © 2013 (used with permission).

Mencionados en este episodio (según el orden en que los recuerdo): Vilvoh, Gonzo Bríos, Paco Gurney, Asylum Games (editorial), Miquel Jornet, Reservoir Jocs (podcast), Bascu, Fran Garea, La Voz de su Juego (podcast), Días de Juego (podcast), Ruloma, Felipe Campos, Jugón con Melón (blog), Perepau Llistosella, Ferris, APpodcast (podcast), Haritz, Ainhoa, Sheila, Israperrillo, Farko, Fayzah, Jugando en Pareja (podcast), Devir Chile (distribuidora), Devir Iberia (editorial), Warpig Games (tienda), Guau (editorial), La Casa de mi Hermano (podcast), Tú no has tenido infancia (podcast), Timun Mas (editorial), Atlántida (editorial), Vis Ludica (podcast), Calvito (jeje)… si me he olvidado alguno, por favor hacérmelo saber en los comentarios…

“Vuestro feedback es nuestra fuerza”