El Alquerque (BHJM #010)

alquerque_12

Esquema del tablero y despliegue inicial del alquerque de 12

Si bien es cierto son tres los tipos de alquerques los conocidos, solamente el de “12” obedece a un desarrollo que podría ser llamado “occidental”; los alquerques de 3 y 9 en realidad son más antiguos y podrían provenir desde la India, Medio Oriente o incluso desde el Antiguo Egipto, ya que se piensa que las Damas Egipcias debieron haber sido bastante similares. La mecánica de los alquerques, como se verá, obedece a principios lúdicos bastante elementales, traducidos en abstracciones que forman conjuntos de componentes y mecánicas que se repiten bastante en las manifestaciones de juegos de muchas culturas, por lo que representa otro de aquellos casos en que atribuir créditos u orígenes absolutos y definitivos resulta imposible.

En tal sentido, el juego del Alquerque (de 12) parece ser un desarrollo posterior de un sistema o familia de juegos que los moros trajeron consigo cuando invadieron la Península Ibérica. En aquel entonces aquellos juegos sencillos eran conocidos con la denominación árabe “El-Quirkat”, cuya primera referencia escrita obedece a una mera mención en un poema del S. X, escrito por Abu al-Faraj al-Isfajani. El nombre de “Alquerque” representa la latinización del nombre árabe.

El Alquerque de 12 ya se practicaba y era bastante conocido en Europa, al menos desde el S. XIII, siendo los territorios que hoy ocupan España y Francia en donde alcanzó el mayor arraigo, incluso fue catalogado y descrito en la obra lúdica ordenada compilar por el Rey Alfonso X, conocido como “El Sabio”, entre 1251 y 1283: el “Libro de Axedrez, Dados y Tablas”, más conocido como “El Libro de los Juegos” (del cual se habla con mayor detalle en el Capítulo IV).

El juego se llamaba Alquerque de 12, por la cantidad de fichas que tenía cada jugador al comienzo de la partida. El tablero estaba compuesto por cuatro cuadrantes agrupados formando un cuadrado mayor, además a cada uno de los cuadrantes se les trazaban sus respectivas líneas diagonales y medianas.

Los jugadores desplegaban sus fichas en todas las intersecciones de líneas en su respectivo lado del tablero, quedando sólo la intersección central del tablero sin ocupar.

Los jugadores se alternaban para mover sus fichas. Aquellos movimientos se realizaban de una posición a otra adyacente y desocupada, que estuviese unida por una línea diagonal o mediana. Las capturas se hacían a través del método del “salto corto”, como se hace en Las Damas modernas.

Ganaba el jugador que lograba capturar todas las piezas del adversario.

Uno de los aspectos que otorga la mayor relevancia a este juego se refiere a la muy probable posibilidad de que al encontrarse con algún antepasado del Ajedrez, en algún momento de la Edad Media, haya existido una suerte de fusión entre ambos, específicamente de las fichas y mecánicas del Alquerque, con el tablero del Ajedrez, para dar origen al juego de Las Damas.

 

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