To be or not to be… a Patreon

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Nota previa: he decidido publicar esta entrada única y exclusivamente como lo que es: una opinión en un blog opinión relativa al mundo de los juegos de mesa en habla hispana. No intento realizar una crítica pseudo-profesional ni tampoco un ataque competitivo contra otros medios difusores de la afición, de hecho, este espacio desde hace tiempo ha dejado el formato podcast… y es por eso que todo lo que aquí diga, debe ser considerado como lo que ya dije, mi opinión personal como consumidor de podcasts de juegos de mesa en habla hispana.

La temporada recién pasada de El Tablero Podcast, no fue de las mejores; lo que al final de la (genial) temporada anterior parecía que iba a convertirse en una plataforma de micro-podcasts de colaboradores, aderezada con los comentarios estilo “editorial” y crónicas de Kabutor, terminó no siéndolo. Si a lo anterior sumamos la aparente retirada del mayor de sus aportes, Celacanto, y además la intromisión de temas “other than board games” como sección final de cada episodio, creo que la opinión inicial de este párrafo se justifica de sobra.

La actual temporada no ha partido mucho mejor (aunque confieso que escribo esto antes de escuchar el episodio 2); la noticia de que Celacanto, aparentemente abandona El Tablero de forma definitiva, la insistencia en aquella infame (dicho por el propio Kabutor) sección sobre miscelánea distinta de los juegos de mesa y la llegada de un colaborador, admitámoslo, lamentable, no parecen demostrar que la cosa vaya a mejorar. Con todo, Kabutor nos sale que se está planteando hacerse un Patreon con el podcast, justo cuando yo estaba planteándome quitarlo de mi lista de “imprescindibles”.

Más o menos en forma paralela, los Visludica Army también han anunciado que se servirán del Patreon para financiar el podcast, aduciendo dicha necesidad a la mantención de su independencia… Sin embargo aquí el asunto es bastante distinto al caso de El Tablero, debido a que, en mi humilde opinión, Vis Ludica continúa punteando mi lista de podcasts “imprescindibles”, aunque (— no os confiéis, muchachos—) ya no están en el 1er. lugar de mi ranking, lugar que actualmente ocupan los chicos de Más Madera, el cual me resulta el podcast más interesante de la escena lúdica actual en habla hispana.

Ahora bien, que no se me malentienda; no encuentro mal alguno en que un podcast quiera monetizar su esfuerzo para poder automantenerse, solventar su independencia, generar mejoras, etc, ánimo que se agradece y herramienta que seguro muchos utilizarán para poder apoyar y/o devolver la mano por la labor que éstos realizan.

En dicho sentido, servirse o no del Patreon u otras plataformas similares (durante 2014 ya se polemizó con el asunto del flatter), resulta una decisión personal de cada quien, pero creo que al momento de hacerlo, habría que considerar ciertas presunciones básicas, las cuales paso a detallar:

  • Si deseo pedir dinero por algo, debo asegurarme que mi “algo” es merecedor de dicha solicitud… Corolariamente, si antes no pedía nada a cambio de mi producto y ahora quiero empezar a hacerlo, debería introducir cambios que ameriten el pago, de lo contrario no habrá una buena recepción.
  • La “profesionalización” no debería verse como “el siguiente paso natural” y creo que la pátina de lo amateur es algo muy apreciable aún. El otro día alguien había tuitiado una encuesta donde preguntaba quién debía financiar a los difusores de la afición, poniendo como alternativas a las editoriales, los autores, etc. Yo pienso que los difusores podrían comenzar a ganar dinero en cuanto la afición capte de tal modo la atención del público de masas, que la opinión de estos difusores (incluso críticos) comience a ser solicitada por los medios de comunicación social… Hasta que eso no suceda, habrá que continuar sacándole brillo a la chapa de amateur.
  • En el contexto de lo anterior, hay que comprender, de buena fe, que habrá quienes no puedan e incluso quienes no deseen pagar, por algo a lo que antes accedían gratis, gracias al ánimo altruista del emisor; lo que sí sucederá es que habrá una minoría la cual sí se permitirá realizar un pago sensato, como retribución al bien que producen dichas emisiones.
  • Producto de aquello, no resulta bien vista la segregación de contenidos para mecenas y no-mecenas (y mucho menos la discriminación absoluta); para decirlo en claro, las emisiones “exclusivas para” resultan odiosas. Las retribuciones para quienes pagan deberían basarse en otro tipo de estímulos… Estoy seguro que quienes aportan con dinero a estas iniciativas, a diferencia de lo que sucede en Kickstarter, lo hacen de modo altruista y no para acceder a beneficios exclusivos. David Arribas ponía en el tuiter que él prefería el Nesquik en lugar del Cola-Cao, porque el Cola-Cao hacía grumos, pues bien, yo considero que un podcast con contenidos exclusivos para quienes pagan es como una cocoa con grumos; el podcast, como plataforma, tradicionalmente se asocia a lo amateur (aquello que se hace por amor); claro que puede solicitarse dinero por ello, pero no creo que pueda demandarse el pago para tener acceso al contenido; eso se llama pay-per-view y pertenece a otras esferas de relación producto/consumo.

En sentido de estas observaciones, creo que los que han servido de vanguardia en esto del Patreon: Días de Juego, Análisis-Parálisis y La Colina de Avalon, lo han hecho estupendamente, y los nuevos que pretenden optar por la herramienta de financiamiento deberían de seguir su ejemplo, aunque como ya he dicho, se trata de una decisión personal. Por lo pronto, La Ludoteca de Pampala continúa gratis, para todos.

 

trumpet