Juegos de mesa que no existen… ¿o sí?

Uno de los aspectos más interesantes de la ficción es la posibilidad de crear mundos en los cuales dar vida a personajes e historias de la más variada cosecha. Otro aspecto interesante son aquellos exóticos elementos creados dentro de una ficción, los cuales posteriormente pueden llegarse a convertir en verdaderos iconos dentro de su género; objetos de culto… y más aún, dentro de éstos, existen algunos que incluso llegan a trascender de la ficción hasta confundirse con la realidad. El ejemplo que primero se me viene a la cabeza es, por supuesto, el nefasto Al-Azif, popularmente conocido por su título en griego: “El Necronomicon”; aquel infame volumen de magia abyecta escrito por el árabe loco Abdul Az-Halred cerca del año 730 d.C., del cual sobreviven algunas pocas copias celosamente conservadas en ciertas colecciones de renombre, como la de la Biblioteca Widener de la Universidad de Harvard o las propias de las universidades de Miskatonic y de Buenos Aires… supuestamente.

Los libros suelen ser de los artefactos más hollados al momento de crear estos especialísimos elementos de ficción, probablemente por su calidad cultural y potencia en cuanto albergar conocimiento hermético, asimismo de la dificultad existente al momento de intentar comprobar su verdadera existencia; el catálogo de incunables imaginarios es probablemente inconmensurable: Modo Cocandi, Ars honeste petandi in societae, Cyclopedia of American Biography, Segundo libro de poética de Aristóteles, L’homme de Cour, los Protocolos de Sión y De Umbrarum Regni Novem Portis, son solo algunos ejemplos. Probablemente el literato argentino Jorge Luis Borges fue quien llevó esta práctica a su máxima expresión, en alardes metaliterarios en los que se permitía, incluso, hacer crítica de libros inventados y de autores que jamás existieron, como sucede en El Aleph o en Examen de la obra de Herbert Quain.

Pero este no es un blog de libros, sino de juegos de mesa, así que como promete el título de esta entrada, a continuación vamos a referirnos a algunos de aquellos ejemplares lúdicos que no son más que elementos inventados a instancias de la imaginación de autores serios y también de charlatanes.

La verdad es que no es demasiado difícil encontrar juegos de mesa inventados como parte de escenarios de ficción; así como los libros (aunque más humildemente) los juegos de mesa también constituyen objetos culturales bastante elocuentes al momento de querer englobar un concepto… Así es como, por poner ejemplos burdos, podemos encontrar aquel famoso tablero de Dejarik a bordo del Halcón Milenario, en Star Wars o el poco original Ajedrez Mágico de Harry Potter.

El asunto es que quedaría bastante incongruente meter juegos de mesa existentes, dentro de un mundo o universo de ficción; tal como sucede cuando el maestro J.R.R. Tolkien nos relata que los corsarios de Umbar navegaban en “¡navíos griegos!”, en El Señor de los Anillos, o como cuando Jyn Erso menciona ciertos proyectos imperiales denominados “Marca Omega” y “Pax Aurora” al final de Rogue One (Star Wars también… sí, soy un nerd).

Bueno, sin más rodeos, pasemos a nombrar algunos de los ejemplares más famosos:

JUMANJI y ZATHURA

Infaltables en esta lista, estos dos juegos de mesa suponen sus dos propias franquicias cinematográficas, aunque el primero sufrió una ligera mutación de plataforma en su última entrega (Jumanji: en la selva), sobre lo cual ya me referí en esta entrada.

Zathura, por su parte, supone una adaptación de Jumanji al género espacial.

Ambos juegos destacan más bien por su manufactura que por su ludotecnia, ya que a nivel de juego propiamente tal, resultan bastante burdos, al no ser más que sencillos exponentes de la dinámica lúdica conocida como roll and move, es decir, de lanzar dados y avanzar por casillas dentro de un recorrido, como el juego de la oca. Vale mencionar que ambos juegos pertenecen, originalmente, a la obra artístico-literaria de Chris Van Allsburg.

PAI SHO

Se trata del juego por excelencia en el mundo de Avatar: La Leyenda de Aang, de Nickelodeon. Al ser Los Cuatro Reinos un mundo con un fuerte concepto oriental, visualmente el Pai Sho nos recuerda a los juegos típicos de aquella parte del planeta, como pueden serlo el weiqi y el xiangqi (o el go y el shogi, si prefiere). Pese a que en la serie animada no llega a explicarse cómo se juega, sí se alude en varias oportunidades la profundidad del juego y su relación filosófica con los aspectos de una vida virtuosa.

Algunos audaces han llegado a implementar el juego e incluso a proponer sus reglas, pero ninguno de estos modelos ha llegado a contar con la venia de sus creadores o de Nickelodeon.

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De acuerdo con Iroh (el tío y tutor durante el destierro del príncipe Zuko), el loto blanco suele ser la pieza más despreciada en el Pai Sho, por su simpleza, pero a la cual los sabios y entendidos en el juego le atribuyen una importancia fundamental. 

DEJARIK

Como ya se mencionó, esta especie de ajedrez sci-fi apareció en la película Star Wars epiosodio IV: Una Nueva Esperanza, cuando C3PO (Citripio) lo juega contra Chewbacca (Chubaca) a bordo del Halcón Milenario, en una memorable escena en la cual se denuncia la costumbre de los wookies de arrancarles los brazos a sus contrincantes cuando son derrotados.

En principio se trataría de un ajedrez bastante apócrifo, en el que el artista conceptual se habría limitado a “explotar” las características del deporte ciencia hacia una solución de corte space-opera bastante barata: hacer el tablero redondo y convertir las fichas en hologramas de monstruos espaciales que luchan entre sí.

No obstante, el éxito de la película empujó luego a los maestros de la mercadotecnia de Lucasfilms a sacar la versión real del juego, con reglas funcionales y todo.

KADIS-KOT

Kadis-Kot es el juego de estrategia abstracta favorito en el mundo de ciencia ficción de Star Trek, al menos dentro de la serie Star Trek: Voyager. Se juega sobre un tablero hexagonal con piezas circulares y otras hexagonales, las cuales se encuentran en colores rojo, verde y naranja. En la serie se han visto partidas de dos hasta cinco jugadores, pero no se ha oficializado ninguna regla específica. Sin embargo, algunos aficionados desde el fandom de la saga aventuran que podría tratarse de una especie de Reversi/Othello más sofisticado.

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Pese a que el Kadis-Kot parece el ejemplar extraviado del proyecto GIPF, no se ve tan interesante como para ser tan popular entre las estrellas.

Adicionalmente, dentro de la franquicia de Star Trek ha aparecido una importante cantidad de juegos de mesa, habitualmente asociados a las diversas razas o facciones que pueblan la galaxia. Algunos de éstos son: Kal-Toh, el juego de los vulcanos, del cual éstos dicen que el ajedrez, en comparación, es como el tres-en-raya (gato); el Kotra, juego de la raza cardassiana; o el ajedrez tridimensional al que juegan Spock y Leonard McCoy en la serie original.

LAND BARON

Se trata básicamente de un Monopoly en el universo de superhéroes de DC Comics, el cual apareció por primera vez en el número 6 de Justice League Quarterly. Su nombre parece sacado directamente del precursor directo del Monopoly, un juego creado por Elizabeth Maggie en 1904, llamado The Landlord’s Game.

CYVASSE

Cyvasse es el ajedrez para el mundo de Canción de Fuego e Hielo, un intento un tanto forzado y poco original (para mi gusto), de dotar a Westeros de un ajedrez lo suficientemente sofisticado, a la altura de una obra tan pretenciosa. Es así como resulta posible definir un tablero de escaques removibles con los cuales se podría alterar la configuración del terreno entre partida y partida. También se dispone de una especie de pantalla en medio del tablero, para impedir ver el despliegue estratégico del contrincante.

Las piezas son probablemente lo más exótico del conjunto, la más poderosa sería el dragón y aparentemente también habrían varios elefantes; otras piezas son: la chusma (rabbles), lanceros, ballesteros, caballería ligera y pesada, onagro, catapulta, dragón y el rey.

A pesar de que ni George R.R. Martin ni los genios del merchandising de HBO han oficializado los componentes ni las reglas completas del juego, desde el mundo del fandom es posible encontrar múltiples y audaces modelitos del cyvasse.

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Caricatura fanart en la que se muestra a Tyrion Lannister jugando una partida de cyvasse.

Y así es como llegamos al final de este listado, aunque por supuesto existen muchos más juegos de mesa imaginarios, irreales, inexistentes o de ficción, aunque probablemente menos elaborados, escasamente descritos o meramente mencionados, como podrían serlo Don’t whiz on the electric fence! en Ren & Stimpy, el Scrabbleship de Los Simpsons, aquel mazo de cartas que apareció en el episodio King Con de Xena la princesa guerrera, el Mystic Warlords of Ka’a de The Big Bang Theory o aquel juego sobre encontrar el tesoro del Holandés Volador al que jugaban Bob Esponja, Patricio Estrella y Eugenio Cangrejo, por mencionar algunos.

Yo mismo, dentro de mis arrebatos de novelista, en una ocasión llegué a crear uno de estos juegos de ficción (y es así como llegué a toparme con este mundillo de la afición por los juegos de mesa y de su diseño). Se trataba de un juego de estrategia abstracta, de enfrentamiento entre dos jugadores con temática naval al que llamé Barlovento, el cual nació de la necesidad de contar con un juego para el mundo de ficción de una novela que llevo escribiendo AÑOS… en principio había una partida de ajedrez epistolar entre un padre y su hijo como parte del hilo argumental, pero luego me di cuenta que sería más interesante contar con un juego original, y ya que el escrito iba detallando jugada por jugada la dichosa partida, no me quedó más que diseñar el juego completo… un aspecto interesante (supongo) es la importancia de la ubicación de las piezas (barcos) en cuanto a los puntos cardinales y la dirección del viento. A aquellos que les interese, pueden descargar las reglas y el PnP del juego en esta entrada de mi otro blog.

Y eso es todo por esta semana, espero que les haya gustado esta entrada y que puedan comentar si acaso conocen algún otro de estos juegos de ficción. Hasta pronto.

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2 comentarios sobre “Juegos de mesa que no existen… ¿o sí?

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  1. Buena entrada Tomás, agregaría un caso curioso, como es el del juego TAK, que aparece en la novela de Patrick Rothfuss El nombre del viento. Ese juego se convirtió en un juego real, creado por el autor del libro en compañía de James Ernest y es un juego fácil de encontrar en el mercado.

    Hay muchas imágenes en BGG así que dejo una que me parece muy bonita…

    1. Muchísimas gracias Emilio, indudablemente se trata del gran ausente en la entrada… Asimismo tengo pendientes ambos, novela y juego, desde hace bastante tiempo; habrá que solucionar eso 😉

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