Los juegos y la diversidad de la lengua hispana

Si eres nuevo en esta afición… Si además eres hispanoparlante… Y encima de todo eso tienes la mala fortuna de no ser ibérico (desde el punto de vista lúdico, claro está, que de patriotismos y patrioterías no voy a hablar) y además ya has dado con este blog (lo que indica en cierta manera que a pesar de ser nuevo ya te has dado algunas vueltas y revueltas por la blogósfera lúdica hispana), te habrás dado cuenta que un porcentaje bastante elevado de la actividad jugona y de sus derivados se produce en España y que en consecuencia, la mayoría de las referencias nacen desde allá, al otro lado del charco y que, luego, no queda más que acostumbrarse a ese modo de expresión tan característico de ellos.

Espero que no se me mal entienda, porque no quiero ser peyorativo en lo absoluto, por el contrario, quiero relatar mi experiencia en esto y apologizar un poco sobre la capacidad humana para adaptarse (de mejor o peor forma) al entorno que le rodea.

Al principio el tema no surge tan complicado, porque la mayoría entra a este mundillo a través de los foros y otras referencias en internet de carácter escrito y gráfico, por lo que sólo se deben extrapolar a los usos propios las conjugaciones, derivaciones y contracciones más recurrentes. Por ejemplo allá en España, alguien diría (disculpadme si exagero u poco, es para ser más ilustrativo): “¡Venga tío, ¿habéis echado unas partidas al Juego de Tronos?!”. Aquí en Chile eso podría escucharse así: “Oye we’ón, ¿hay juga’o al Juego ‘e Trono’h?” (nótese también la falta de signos de exclamación, ya que aquí una declaración de dicha catadura se haría de modo “piola” (en voz baja)).

Téngase en cuenta que también he exagerado un poco ambas versiones de la misma expresión para poder hacer más efectivo el ejemplo, ya que si bien es cierto en un lugar y otro se habla de tal o cual modo, al momento de escribir siempre se es más correcto, por lo que la versión chilena de la frase también podría leerse así: “Oye, ¿has jugado al Juego de Tronos?”. En realidad sólo cambian los pronombres y sus respectivas conjugaciones.

Pero como señalo, aquellas extrapolaciones, para un ser humano de mediana inteligencia, no deberían suponer nigún tipo de problema; las dificultades verdaderas comienzan cuando se emplea la terminología propia de cada país/región y uno comienza a quedar colgado con expresiones como: “armarse el chiringo“, “esto mola cantidad”, “como lo hemos flipado con este juego”, “los componentes están muy cutres“, “y comenzó a jugar en plan cafre“, etc.

El significado de muchas expresiones es posible ser inferido a través del contexto en que se emplean y de ese modo sería muy posible interpretar el muy español: “esto mola cantidad”, por un muy chileno: “está la raja”. Sin embargo estas interpretaciones inferidas con el contexto en ocasiones pueden ser correctas, pero no en un 100%, por lo cual se ha de tener cuidado… Por ejemplo, en principio el término flipar yo lo interpreto como impresionar, deslumbrar y así lo declino cuando escucho flipado, flipante, etc…; pero de acuerdo a lo que me señaló Bascu en alguna oportunidad, el estar flipado corresponde originalmente a “colocarse” o estar drogado y de allí alucinado, embobado, embriagado, etc. Sin embargo aquella no es una asociación de términos que se haría por ejemplo, acá en Chile, por lo que sin estar informado de aquello, el uso de este concepto sin que medie el contexto necesario, podría dar lugar a malas interpretaciones, sería algo así como si acá, al enfrentarme a una mujer guapa le dijera: “tu belleza me tiene duro”… La bofetada entonces sería épica.

Otro aspecto un poco “duro” de sortear también lo es cuando tenemos nuestros primeros acercamientos a los podcasts de juegos, por ese especial acento que tienen nuestros amigos españoles, y que en principio nos choca o nos divierte un poco, porque nos recuerda más a películas mal pirateadas o, derechamente, a la industria del porno, con ese doblaje tan elocuente, como:

— Ofizial, ¿esh acazo ezo legal?
— ¡Aquí la ley la hago yo!

O este otro:

 ¡Con que holgazaneando, eh!, venid para’ca a que osh de zu merezido.

Lo divertido (en principio), pero bastante lógico luego de darle una vuelta, es que los españoles tienen pareceres muy similares con respecto al doblaje LATAM, el cual les parece soso y falto de emoción, según lo demostraron en una ocasión los amigos del podcast La Órbita de Endor. Incluso me parece que allá creen que de México al sur hablamos todos igual, con excepción de Brasil donde hablan portugués y… sí, Argentina, donde hablan… ¿quién sabe qué carajos hablan allí?, jajaja (por favor perdónenme, broma imposible de eludir).

Bueno, volviendo al tema, el lenguaje hablado (y también el escrito), igual que con casi todo, al final es cosa de costumbre, y luego de haberme convertido en un asiduo escucha de Ojo al Dado y haberme pasado un verano entero escuchando los episodios antiguos de Vis Ludica, la verdad es que el tema del acento no me significa ningún problema y hasta puedo ver una película doblada en español completa, cuando antiguamente no llegaba ni al primer tercio… es decir me he adaptado.

Lamentablemente, luego de la adaptación viene la costumbre, y a fuerza de vivir en dos estadios de realidad distintos, la vida diaria de la familia y el trabajo normal, a la vez del mundillo de los juegos, la blogósfera, la podcasfera, los foros, el twitter y todo eso en que el lenguaje que rige es el de españa, en ocasiones cuesta hacer los traslapes de realidad correspondientes. Ejemplo, mi cuenta de twitter, la cual está totalmente orientada al mundillo lúdico, suele estar llena de usos y modismos ibéricos, lo cual sucede tanto voluntaria como involuntariamente en ocasiones, ya que sé que quienes me leen, normalmente se encuentran en la península ibérica… lo mismo sucede con mis entradas en la BSK y en mi blog Tomassini on the Wind Games; en éste blog (la ludoteca), la verdad es que me significa algún esfuerzo y especial atención no usarlos e intentar redactar en un español/castellano neutro. Incluso en mi vida normal, cuando hablo sobre juegos de mesa con algún amigo, mi mujer o mis hermanos, suelo utilizar los modos ya mencionados. La verdad es que no deja de ser algo gracioso.

DICCIONARIO HISPANO-IBÉRICO

Cafre
Literalmente se interpreta como bestia, bruto, salvaje. Aplicado al mundillo suele utilizarse para describir a aquel tipo de jugador que normalmente va en plan bestia, es decir con jugadas vicerales y poco meditadas que generalmente terminan produciendo un caos o resultados poco deseados para el resto de los jugadores. En ocasiones, jugadores normales, pero que por algún motivo han perdido el interés en la partida, pueden adoptar este tipo de actitud.

Chiringo
Se trata de una declinación algo dura y despectiva para el término chiringuito, que al parecer se trata de algún tipo de negocio playero algo improvisado, en donde se venden todo tipo de mercancías apreciadas por los veranenates que concurren a las playas. Se aplica mucho en aquellos juegos en los que es posible hacerse lo más tempranamente posible con cierta estratagema generadora de puntos y conservarla por el resto de la partida, o bien, ir montándose unas condiciones veladas que luego, cerca del final serán reveladas para sorprender a todos. Se usa más apropiadamente diciendo montarse o armarse el chiringo, como queriendo decir “montarse un negocio”. Por supuesto, otros jugadores también pueden desbaratar el chiringo armado.

Currar
Se interpreta por trabajo, estudio, esfuerzo. En el mundillo se utiliza la declinación currado, para describir jugadas, estrategias, componentes, ambientaciones, etc. muy bien logrados. Ej.: se dice que un reglamento muy bien redactado está currado.

Cutre
Se interpreta como ordinario, rasca, torrante, penca, flaite, charcha, vulgar, de mal gusto, etc… En el mundillo se suele utilizar para calificar componentes de escasa calidad, como cartas muy delgadas, counters que se destroquelan mal, marcadores demasiado pequeños, impresiones descoloridas, diseños poco funcionales o estéticos, reglamentos que parecen fotocopias, cubos de plástico, figuras mal logradas, etc. Cuando dicha condición está generalizada, se dice que el juego es una cutrez.
También pueden calificarse de dicho modo ciertas actitudes de personas (jugadores con malos hábitos por ejemplo) e incluso editoriales (que utilizan malas prácticas).

Flipar
Alucinar, embriagar, sorprender, impresionar, anonadar. Al contrario de lo anterior (cutre) se utiliza cuando los componentes son especialmente buenos (“esas ilustraciones me han dejado flipado”), o cuando algún jugador sorprende con una jugada o estrategia demoledora, o en cualquier otra situación en la cual el término aplique… con el cuidado debido sobre lo ya explicado, cuando un descontexto permite interpretar su desambiguación.

Las divertidas variedades del slang

Las divertidas variedades del slang

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“EL GRAN ESCAPE” (1988) Mr. Kill y su pandilla remasterizados

Tablero remasterizado de "El Gran Escape", juego publicado en Chile en 1988

Tablero remasterizado de “El Gran Escape”, juego publicado en Chile en 1988

En mi entrada de presentación en este blog mencioné este juego como aquél que me produjo aquella extraña sensación acerca de que los juegos de mesa me gustaban más que al resto de mis pares. Fue el juego que me hizo “clic”.

Para poner en contexto, se vivía el Chile de los años 80s (por favor no esperen comentarios políticos de mi parte porque no los haré) y muchas empresas nacionales comenzaban a proyectarse como las grandes empresas que son hoy. Una de ellas era la Compañía de Petróleos de Chile – COPEC, que el año 1988 comenzó con una serie de promociones comerciales que tuvieron un alto impacto mediático en la época y más tarde en la memoria nacional… La mayoría de aquellas promociones consistían en que al cargar cierta cantidad de combustible en tu vehículo (o el de mis padres en mi caso), te daban cierta cantidad de cupones que luego podías canjear por productos; algunos recordarán los cubiertos rojos, los cubiertos para asados, las copas, etc… Entre todas estas promociones destacó una que estaba animada por una pandilla de exóticos pillos, dirigida por un gangster llamado Mr. Kill.

Por cada cierta cantidad de dinero que cargabas en combustible, te daban uno o más sobres con láminas (cromos) que debías ir pegando en un cartón impreso y plegable, a medida que lo ibas completando se iba formando el tablero de un juego con mecánica roll & move para 2 a 4 jugadores; sólo bastaba conseguir algunos peones o fichas de colores y un dado para jugar. Este juego hizo las delicias de los recreos en el colegio durante aquella época. Recuerdo que nunca llegué a completar todo el cartón, pero como la imagen venía pre-impresa, igual podías jugar. La gracia de coleccionar las láminas era que en aquellas que venían los pillos de la banda, tenían impreso un código con forma de patente (matrícula) de auto, las cuales a veces coincidían con ciertos códigos pre-fijados y con ello podías ganar ciertos premios.

EL GRAN ESCAPE fue la 2da. promoción basada en estos personajes (de los cuales, lamentablemente, no tengo ni la menor idea de quién habrá sido su creador). En la primera, coleccionabas unas cartas en las cuales salía una imagen de cada exótico mafioso, con una descripción de éste, sin embargo no he podido encontrar registro alguno de aquello.

De las reglas que venían impresas marginalmente en el tablero se pueden rescatar algunos de los nombres de los pillos: Mac-Hanudo, King, Al-Mohada, Chi-Chón (una especie de extraño karateca oriental), Corpachón, Loto (una femme-fatal china), Kurt Von Otto (un científico loco), E-1000 D (un extraño ingenio mecánico parecido a un contemplador) y por supuesto, Mr. Kill (el líder de la banda).

El tema del juego era que la banda había escapado de la cárcel (la casilla #1 mostraba aquel edificio con un tremendo forado) y los jugadores debían turnarse para tirar el dado y avanzar las casillas correspondientes. De las 50 casillas que componían el tablero, 14 tenían “trampa” (generalmente malas, pero también con algunas buenas) y también se distribuían los 16 pillos que intentaban, desesperadamente, alcanzar la frontera en divertidos vehículos, que les eran muy propios a cada uno. Cada vez que un jugador caía en una casilla con uno de los pillos, podía hacer inmediatamente un turno adicional. El primer jugador que caía en la casilla #50, ganaba la partida.

Hace unos días subí el juego a la base de datos de la BGG y luego me propuse “remasterizar” el tablero y el reglamento para ponerlos disponibles como PnP; haz clic aquí para descargar la primicia.

Ficha en la BGG

El problema de ser un ludopata en Chile

Es duro, no hay duda, pero también divertido… muy divertido.

Llevo poco mas de 1 año y 6 meses inmerso en esta afición, pero ya he probado bastantes juegos y mecánicas, la verdad es que los juegos de mesa me gustan y mucho ¿por que tanto? no lo se a ciencia cierta, quizás sea porque siempre he sido alegre y me ha gustado jugar, crear, entretenerme y por otro lado me gusta mucho el factor social que tienen los juegos de mesa que carecen otras actividades sociales como ir al cine o los juego vídeos donde la interacción es mas con una pantalla que con un compañero, pero ¿a que va el titulo de esta entrada?

He probado cerca de 135 juegos en estos 18 meses lo cual me da un promedio de 7,5 juegos por mes que es bastante y me podría dar por satisfecho, pero la verdad es que en este ultimo tiempo los juegos ya no me sorprenden como antes salvo algunas excepciones (grande Vlaada), mas bien disfruto de juegos bien echo con mecánicas redonditas y experiencias agradables de partidas acotadas que tengan una buena relación tiempo-experiencia ludica, quizás me enredo mas de la cuenta para decir lo que quiero decir: me gustaría probar siempre juegos nuevos y pasar un buen rato haciéndolo con mis compañeros, pero eso en Chile es muy difícil, difícil por complicado que resulta encontrar compañeros que disfruten esta afición tanto como tu, difícil por lo costoso que puede llegar a ser probar nuevos juegos en un país y en una comuna donde nadie comparte tu afición y tu necesariamente debes comprarte un juego si lo quieres jugar.

Algunos pensaran que tengo a Emilio y Tomas para hacer mas llevadero este pesar, pero Tomas vive muy lejos… realmente muy lejos de Santiago y es complicado quedar con Emilio por su apretada agenda y la verdad que la mía tampoco es mas holgada, creo que por ahora me deberé “conformar” (entre paréntesis por que tampoco es nada malo) con sacarle jugo a mi ludoteca actual que tiene algunos juegos que me vuelven locos y otros a los que recién les estoy empezando a sacar rendimiento (Santiago de Cuba me gusto mucho en su primera partida).

El tono de esta entrada me quedo algo triston, en un principio esta no era para nada mi intención, la verdad es que mi situación es mucho mas afortunada que la de muchos otros jugones chilenos ya que mis amigos y familia me quieren muchos y se han abierto a esta afición… si hasta sus propios juegos se han comprado, esperemos sigan por ese camino.

Jugando en Chile: GUAU

En mi entrada anterior hacía referencia a ciertos juegos que se jugaban (y juegan) en Chile durante mi infancia. Lo que me parece divertido es que luego, cuando uno crece y la actividad comercial en tu país se diversifica e internacionaliza, te das cuenta que muchos de esos juegos que creías “propios”, no eran más que las versiones locales de franquicias mucho más grandes.

Aquí en mi país no existía ni llegaba CEFA, pero existía (y existe aún) una empresa que, entre otros rubros, se dedicaba al desarrollo de estos juegos que menciono. La gran mayoría eran juegos de producción bastante humilde y que era típico que te regalaban para los cumpleaños, ya que al venir en caja los paquetes de regalo se veían prometedores, sus precios eran bastante populares y los vendían en todas partes, desde los supermercados hasta los “bazares de la esquina”.

La empresa a la que me refiero es “GUAU”, una de las cuantas ramas de Industrias Meyer S.A. (principalmente una cartonera, al igual que CEFA) y su logotipo era un perrito asomando de una caja…

El logotipo de los juegos de mesa GUAU. Me parece bastante bonito e incluso con bastante potencial. Lamentablemente hoy en día se encuentra muy de capa caída.

El logotipo de los juegos de mesa GUAU. Me parece bastante bonito e incluso con bastante potencial. Lamentablemente hoy en día se encuentra muy de capa caída.

Por lo menos que yo recuerde, el catálogo de juegos que tenía disponible era, para la realidad nacional, bastante variado, entre otros que logro recordar:

  • Metrópoli.
  • Sospecha.
  • ¡Detengamos al Ladrón!
  • Ataque.
  • Ataque II.
  • Sospecha.
  • ¿Quién sabe más?
  • Viaje por el Mundo.
  • Química Mágica.
  • Magia.

Además de todos aquellos clásicos como el Ludo (parchís), damas, damas chinas, ajedrez, backgammon, etc…

Más tarde vinieron algunos otros clónicos que se hicieron bastante populares, como el “Pictograma” (Pictionary) y otro del Escrúpulos cuyo nombre no recuerdo (o era ese mismo).

El legendario "Metrópoli", un clon del Monopoly que llegó a ser todo un clásico en las vacaciones de verano de toda una generación. Había otros de otras marcas también, como el "Gran Capital", "Mi Gran País" y el "Citypol"

El legendario “Metrópoli”, un clon del Monopoly que llegó a ser todo un clásico en las vacaciones de verano de toda una generación. Había otros de otras marcas también, como el “Gran Capital”, “Mi Gran País” y el “Citypol”

El "Ataque", un juego realmente "duro" para su época; tanto así que conozco pocas personas que llegaron a jugarlo. Se trataba de un clon del Risk e incluso tenía una secuela, el "Ataque II", que incluía aviación y bombardeos.

El “Ataque”, un juego realmente “duro” para su época; tanto así que conozco pocas personas que llegaron a jugarlo. Se trataba de un clon del Risk e incluso tenía una secuela, el “Ataque II”, que incluía aviación y bombardeos.

El "Combate Naval", como sospecharán, un clon del Battleship; no hay mucho más que decir, salvo hacer notar la expresión del marino que está mirando a la cámara :)

El “Combate Naval”, como sospecharán, un clon del Battleship; no hay mucho más que decir, salvo hacer notar la expresión del marino que está mirando a la cámara 🙂

Lamentablemente no logré encontrar ninguna imagen del “Sospecha”, un clon del Clue (o Cluedo), el que pese a llegar a tenerlo en dos oportunidades, sólo lo jugué una vez…

Bueno, eso es todo de momento. ¡Hasta pronto!