Un Momento Crucial, Un Movimiento Especial

Jugando en Santiago - Maldito Bar

Jugando en Santiago – Maldito Bar

En el artículo anterior escribía respecto de la crítica y comentaba que a mi parecer el movimiento lúdico español se encontraba, y encuentra, en un momento especial. En un momento crucial, donde las decisiones que se tomen, por todos aquellos interesados que actualmente participan, tendrán un impacto marcado en el futuro de esta afición e industria.

Increíblemente hace tan solo 4 años no tenía idea de que existía este movimiento, menos la afición, y naturalmente me atrajo la novedad y luego quedé atrapado por la sorpresa. Sorpresa producida por el desconocimiento que en mi país había, y sigue habiendo, respecto de los juegos de mesa. Y sorpresa también, por la tremenda cantidad de material disponible y por las iniciativas en español que se estaban produciendo. Situación que no quise desaprovechar.

Cuando digo que es algo que no quiero desaprovechar me refiero a que no quiero dejar pasar la oportunidad de poder participar de lo que ha estado sucediendo, de este movimiento tan especial. Comencé informándome, y gracias a las ayudas de varios entusiastas españoles, di inicio a una incipiente ludoteca para ver si realmente esta afición me capturaba. Y como podrán deducir, me gustó mucho y aquí sigo participando a mi manera.

Hace unos buenos años atrás, en Chile se produjo una actividad inusitada en relación a la literatura de ficción, la que comenzó por reunir a entusiastas en el tema, para luego pasar a formar un colectivo que se coordinaba para publicar, a través de internet, un fanzine de manera periódica. Y yo en aquella época viendo lo inusual de lo que ocurría solo participé de manera anónima como lector, ni siquiera di comentarios de lo que iba leyendo, aunque en algunos casos aislados envié mis felicitaciones a tal o cual escritor, pero mi participación tendió a cero. No participe de los encuentros abiertos a los que se convocaba, ni menos a las primeras publicaciones que el grupo comenzaba a gestar. Hubo reconocimientos a escritores que me perdí y un sin fin de actividades que deje pasar. Muchos de los que participaron de aquel movimiento son ahora destacados escritores del ámbito nacional, algunos han publicado internacionalmente, y otros se han dedicado a ser editores o a dar cátedra en universidades, pero lo más importante es que se hicieron amigos y se plantearon hacer un cambio, un quiebre, en la participación y valoración de la literatura de ficción en Chile y creo que lo han logrado con éxito. Pero lamentablemente el momento pasó y no me involucré.

Eso es justamente lo que no quiero que me suceda nuevamente, cuántas veces uno puede decir que ha participado de un movimiento que ha producido cambios. Lo mismo que vi hace unos años atrás es lo que veo ahora, un sinnúmero de iniciativas de convocatoria, de participación, de diversión, encuentros de promoción o colectivos que utilizan las actividades lúdicas para ir en ayuda de otros o para publicar artículos y textos en torno a los juegos de mesa en todos los medios que actualmente tenemos disponibles, y creo que como consecuencia de esto no solo se está ampliando el espectro de público que conoce de los juegos sino que también se ha ampliado la oferta e interés en ellos en otros países como el mío, Chile, y en otros donde el fenómeno se repite como en Argentina, Perú, Venezuela, Colombia y Costa Rica por mencionar algunos.

Veo con mucho interés las actividades de promoción cultural, las reuniones de creadores, diseñadores y editores, así como las actividades que se desarrollan en torno a los clubes locales.

Buenas cosas se han hecho, y son ejemplos que a nuestra manera debemos conocer para poder disfrutar de forma más plena está sana actividad.

Saben, lo que realmente me impresiona de este hobby es que la gente es super cercana, y eso, se agradece. Cada vez que te comunicas con alguien se siente la buena onda, hay respeto, y si quieres comenzar una iniciativa se siente de inmediato el respaldo.

Creo también que el negocio y la oferta han aumentado en España donde han aparecido más editoriales y tiendas, y en Chile ha sucedido lo mismo con la llegada de Devir, y su catálogo ampliado con otras editoriales como Homoludicus, Fantasy Flight Games y Avalon Hill, así como algunas tiendas locales, como Entre Juegos, que se han atrevido a ofrecer productos de editoriales exclusivas además de las ya mencionadas. Creo que localmente la demanda aún es baja, aunque puedo estar equivocado, y sería genial que otras editoriales se unieran y atrevieran a apostar por nuestro mercado latinoamericano.

Así que aquí estamos, en una actividad que se está moviendo a paso firme, y cada vez más rápido, y para mí la pregunta es ¿Veré esto de la vereda del frente?, ¿empujaré para que se mueva y luego la dejaré ir? O ¿me subiré a esta actividad y contribuiré de la manera que más me entretenga? Por qué en el fondo hablamos de juegos y artes que se combinan, y que lo que me seduce es la diversión que me produce.

Anda y atrévete, que lo menos que puedes ganar es un montón de risas y un buen par de amigos !!!

Naturalmente y para que este texto no sea solo una declaración de intenciones trataré de listar una serie de iniciativas que me parecen muy interesantes de mantener en la mira. Aquí listaré todo tipo de actividades relacionadas con el mundo lúdico, desde páginas web personales hasta ferias o encuentros culturales.

Nota: Enlazo si es posible la última entrada y no necesariamente la página inicial de cada página citada.

Podcasts

Visludica
Que grato es escuchar a un buen grupo de amigos que se divierte y sabe mucho de juegos de mesa. Este podcast puede ser bastante extraño si lo escuchas la primera vez, y es así por que los amigos de Vislúdica no se dejan nada bajo la manga, ni conocimientos ni opiniones, lo que hace que la cantidad de información sea en un principio abrumadora, pero créanme que una vez que uno se informa y aprende con ellos el programa se hace indispensable. Últimamente han grabado en vivo y ha sido muy entretenido. El podcast es editado por David Arribas y en el participan Calvo, Cartesius, Álvaro y Clint.

Días de Juego
Este es un tremendo podcast de un amante del mundo lúdico, el trotamundos Paco Gurney, nos deleita a cada programa con interesantes entrevistas de cada uno de los encuentros que se realizan por España. El idioma no es un problema, ya que el buen Paco cuenta con la ayuda de amigos que le permiten realizar entrevistas ya sea en inglés o alemán, las que quedan perfectamente editadas. Gracias a este podcast podemos acceder a conversaciones con diseñadores, editores, promotores, jugadores, artistas gráficos, organizadores y un sinnúmero de agitadores del mundo lúdico. Además cuenta con algunos colaboradores más que interesantes.

El Tablero Podcast
Si hay alguien que puede hablar rápido ese es Kabutor, creador de este genial podcast donde él comenta periódicamente cómo le ha ido jugando con su grupo. Nos relata los juegos jugados y las situaciones y sensaciones que cada juego le ha dejado y el resultado de las partidas. Desde su creación el programa ha tenido una serie de colaboradores y últimamente las aportaciones han venido de la mano del amigo Celacanto con su sección Notas del Diseñador que siempre me recuerda al mítico Juan Antonio Cebrían, de Xavi Carrascosa con su sección El Peón Amarillo donde siempre siembra alguna polémica y una sección muy entretenida de la mano de los amigos de Mentes Chocantes, muy pero muy graciosa.

Análisis Parálisis
Si bien el nombre del podcast hace referencia a ese fenómeno de tener que jugar y no hacerlo porque estás analizando cuál es tu mejor opción, dejando al resto de jugadores relegados a la eterna espera, Ushikai su humilde anfitrión y Nancy, no sufren de este fenómeno y nos entregan un entretenido y ágil programa. Estos chicos además nos entregan video reseñas, que mejor.

Ojo al Dado
Este es un programa de radio que tenemos disponible en internet dirigido por Simón y acompañado de Montse. Ambos son muy amenos y abordan temas que van desde los juegos de mesa, pasando por juegos de rol, wargames y todo lo que tiene que ver con comics y fantasía en general. El programa es muy variado y entretenido.

Reservoir Jocs
Programa en catalán del amigo Miquel Jornet donde nos convoca a una serie de entrevistas y comentarios sobre juegos de mesa. Hay que decir que el programa está en catalán, pero que la verdad se entiende perfectamente si ponemos atención a las entrevistas y comentarios.

Video Reseñas

Jugando con Ketty
Creo sin lugar a dudas que las video reseñas de Ketty y sus colaboradores son fenomenales y las más conocidas, sobre todo para aquellos que nos acercamos por primera vez a los juegos de mesa. Cada uno de los vídeos son excelentes y nos permiten de manera rápida conocer los juegos, sus reglas y mecánicas. Adicionalmente Ketty nos ayuda con resúmenes de reglas las que son muy prácticas a la hora de jugar. La base de video reseñas es realmente enorme.

5 Minutos por Juego
5mpj es la iniciativa de Stephane Cittadino, un profesional audiovisual que ha volcado su experiencia para contribuir en la promoción y explicación sobre juegos de mesa. Sus programas, que no son extensos, son muy entretenidos. Habitualmente nos deleita con entrevistas y novedades editoriales de primera fuente. Imposible no ver sus videos.

Foros

LaBSK
Principal foro en español, es realmente una tremenda ayuda a quienes se inician en el tema, y muy entretenidos los hilos que normalmente se van creando. La comunidad es bastante grande, y siempre hay buena voluntad para responder las dudas de los nuevos juegadores.

BoardGameGeek
La BGG es el principal foro y repositorio de información asociada a juegos de mesa a nivel internacional. Posee una base de datos de juego gigante, y sus miembros son de todas las nacionalidades. Es un poco complejo de entender su estructura al principio, pero la verdad es que al poco andar se entiende la estructura y propósito.

Blogs

Antes de indicar una lista incompleta de blogs asociados a los juegos de mesa les recomiendo visitar un agregador de blogs llamado Planeta Lúdico, que no es más que una página que publica de forma ordenada todas las entradas que van siendo publicadas, de una lista de alrededor de 140 blogs vinculados al mundo de los juegos de mesa. Pasar por ahí y ver las interesantísimas publicaciones.

Como se ve, hay muchas fuentes de información y promoción, más de las que hago referencia aquí, que solo son una pequeña muestra para comenzar, y antes de agobiarlos con más datos, me gustaría indicar que existen ferias internacionales, como la de la ciudad de Essen en Alemania, encuentros culturales, como las DAU realizadas hace poco en la ciudad de Barcelona y una gran cantidad de asociaciones y encuentros que promueven los juegos de mesa. También hay algunas agrupaciones que me parecen super interesantes y a las cuales les sigo la pista siempre, como son la Asociación LUDO y el Día del Diseñador.

No puedo dejar pasar la oportunidad de mencionar que existe una revista, la Revista Token, que es en español y está liderada por algunos agentes promotores lúdicos españoles (por no decir agitadores), y que la verdad está muy buena. Una gracia particular es que nos invitan en cada número a ser parte de esta publicación enviando artículos que tengan relación con un tema que se define previamente.

Incontables son las jornadas que se organizan, y que afortunadamente ya estamos copiando en Chile, con las juntadas habituales en el Maldito Bar de Providencia los días miércoles de cada semana.

Lo mejor, como se puede apreciar, es que la información, actividades y afición han aumentado considerablemente desde que me interesé por este hobby y cada vez es más fácil compartir un juego y pasar una velada agradable. Así que sin más los animo a participar…

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Entrada veraniega: “¿Lo quiere con o sin borde?” (los márgenes en cartas, tableros y otros componentes)

Esta mañana, mientras daba cuenta de las hojuelas de avena con yogur del frugal desayuno que sirven en el comedor de los ludotecarios de nivel inferior, me dispuse a mirar la vídeo-reseña de Bryan Metzler sobre el Lewis & Clark en Dice Tower, juego que me tiene bastante hypeado a día de hoy. Sin embargo el hype, no puedo dejar de mencionar cierta “incomodidad” que me producen aquellos componentes en los cuales el diseñador gráfico ha decidido prescindir de los márgenes en los bordes, principalmente en tableros y cartas (y éstas últimas especialmente)… en cuanto a tokens, la verdad es que no molesta…

Me cuesta bastante hallar palabras que me ayuden a describir la incomodidad que mencionaba antes, pero con esos bordes cortados así a “tajo” siento sensaciones tal vez asociables al “vértigo” y a “algo que se desborda”. No sé si logro explicarme. Tampoco digo que sea algo insoportable, de hecho, pienso seriamente hacerme con el juego de marras.

Respecto de la excelente calidad gráfica y artística del Lewis & Clark no cabe ninguna duda…

… sin embargo que bien les quedaría un elegante y limpio borde blanco a esas cartas… (imagenes gentileza de BGG)

El asunto es que luego he puesto el comentario en el tuiter, así sin muchas esperanzas de remover nada, y resulta que a poco me llega una respuesta de Fran FG (conductor del podcast La Voz de su Juego y traductor de juegos, entre otros) apoyando 1 millón de veces mi postura… no tardó en llegar la réplica de cierto vampiro barroco conocido como Gonzo Bríos (artista y diseñador gráfico noctámbulo, creador del juego 15 Días, entre otros), rebatiendo que los bordes con margen le parecían anticuados, más propios de juegos como Magic: the Gatering…

Casi inmediatamente sale Bascu (el otro conductor de La Voz de su Juego, artista y diseñador gráfico, entre otros) al rescate (pistola de rayos en mano), dando un +1 al millón de su compañero de podcast… al poco el tema diverge a la mala calidad gráfica actual de las cartas de FFG (Fantasy Flight Games). Yo que soy un profano en el tema del diseño gráfico, interpongo que, además de las sensaciones extrañas que me provocan las cartas sin bordes (atribuibles únicamente a mis graves problemas psicológicos, dicho sea de paso), el margen al borde cumple la función de “enmarcar” el componente, individualizándolo y dándole notoriedad dentro de un conjunto… las cartas sin margen dan la sensación de perderse, difumarse o mimetizarse dentro del conjunto, confundiéndose y diluyéndose con el todo (en mi humilde opinión).

Pero como digo, no soy más que un profano en todo esto y ante peso de los contertulios en estos temas, decidí poner pies en polvorosa con el sucio pretexto de que debía ir a ducharme para luego ir a cumplir mis humildes funciones de ludotecario de menor categoría en la Ludoteca (no sin antes ser culpado de tirar la piedra y luego esconder la mano, jajaja).

Al regresar veo que los contendores han hecho las paces, habiendo encontrado un punto de acuerdo intermedio (los “márgenes disfrazados”) y que además, el Ludotecario Emilio se ha declarado del bando “mejor sin margen”, pretextando cosas anarquistas sobre sus conflictos con los encuadramientos.

No obstante, creo que es necesario admitir que “lo que se usa hoy en día” son las cartas sin margen, las cuales parecen tener un aspecto más sofisticado, pero yo, como un ludotecario de alineamiento conservador, no puedo hacer más que enloar la elegancia de un limpio margen blanco en contraste con la policromía del arte gráfico de una carta o aquellas láminas que siendo más pequeñas que el tablero que ilustran, dejan entrever algunos milímetros del doblez del forro posterior de éste… algo así como los bordes negros superior e inferior de las películas de cine proyectadas en la televisión. Yo mismo, en mi veta de diseñador de juegos (inédito), gusto de añadir aquellos bordes en mis diseños, lo cual es absolutamente innecesario y hasta incorrecto, pero igualmente me gusta hacerlo.

Nótese la elegancia que le confiere al tablero de mi proyecto Nantucket, un margen negro de 4 mm que simula ser el doblez del forro bajo la lámina ilustrada...

Nótese la elegancia que le confiere al tablero de mi proyecto Nantucket, un margen negro de 4 mm que simula ser el doblez del forro bajo la lámina ilustrada…

... lo que no sucede en el tablero de mi otro proyecto, "Greenhood Railways", al cual aún no le he añadido el borde.

… lo que no sucede en el tablero de mi otro proyecto, “Greenhood Railways”, al cual aún no le he añadido el borde.

Finalmente, y como tampoco soy un “talibán” en este aspecto, hay que mencionar que en ocasiones unos márgenes mal concebidos pueden arruinar el grafismo de un juego; al respecto recuerdo que luego de la versión original (y limitada) del SATM JCC (Señor de los Anillos: Tierra Media, juego de cartas coleccionables) de JOC e ICE, cuyos márgenes de carta eran en un elegante color negro, salió una edición “ilimitada” de cartas con borde azul, las cuales luego carecían de todo valor y en ocasiones podía constituir una “cutrez” utilizarlas en una partida (algo así como jugar Warhammer con miniaturas sin pintar), lo mismo que las cartas que venían en un conjunto de mazos preconcebidos de Gandalf vs. Saruman, cuyos bordes eran grises y blancos, respectivamente… luego una carta rara con borde negro podía alcanzar costes elevados, mientras que la misma, pero con los infames bordes en otros colores, no valía nada…

En SATM tener a Khamûl el Oriental (el 2do. de los Nazgûl), era bacán (molaba)… pero si lo tenías con borde azul, era lo mismo que no tenerlo.

Bueno, sobre gustos, colores… ¡Hasta la próxima!

NEXT STOP PITTSBURGH! (sobre realidades, monopolios, secuestros y conspiraciones en el mundo lúdico)

Esta entrada intenta otorgar una visión ampliada sobre la situación actual del mundo de los juegos de mesa, la conveniencia (o no) de una explosión en la exposición de la afición lúdica al público general, el papel que juega el monopolio de Hasbro (el juego y el real) y la relación de todo esto con el caso “HeroQuest 25”.

¿Dispones de 5 minutos?, pues pasa a nuestra cafetería y siéntete cómodo.

¿Les gustan los monólogos de los súper villanos? Recuerdo muy espacialmente uno, curiosamente preclaro, de la mano de la brillantez imaginativa de los estudios Pixar, para la película Los Increíbles (2004), en el cual Síndrome (el villano de turno), apologizaba sobre la venta de dispositivos de alta tecnología a cualquier ciudadano de a pie para así poder poner a disposición de todo el mundo la posibilidad de convertirse en súper héroe, previendo luego que, cuando todos fueran “súper”, entonces ya nadie lo sería…

Aquel monólogo me recuerda mucho aquel dilema existencial que me fascina y que habla sobre la naturaleza dual de las cosas y del eterno choque entre ellas, aún a sabiendas que la existencia de una carecería de sentido sin su contraparte: la batalla entre el bien y el mal, la luz y la sombra, el orden y el caos, ambos lados de la “fuerza”, etc… Al respecto, muchos argumentan la necesidad del equilibrio, pero la verdad es que aquello es un imposible si se piensa en un estado-continuo de permanente balance; en realidad dicho equilibrio debería interpretarse tal y como lo configuran las siempre dinámicas y cambiantes mareas del universo… llámenlo karma o como quieran…

― ¿Y esto qué tiene que ver con los juegos de mesa?―, dirán algunos, o ― ¿Qué rayos se ha fumado este tipo?―, dirán otros.

Bueno, ya veremos su relación con nuestros queridos juegos (y también que no me he fumado nada), esto viene a colación de la mano del imperecedero discurso sobre la necesaria difusión del mundo de los juegos de mesa y sobre qué es lo que hace falta para que esta afición minoritaria logre trascender a las ligas mayores, propagarse por el bagaje público, hacer carnes en el comportamiento colectivo del pueblo y alcanzar, por fin, el ansiado galardón de “cultura”, del que tanto se habla y se divaga por estos días.

Visualizando el tema del modo más sistémico posible, me gustaría resaltar (y no me apredreen aún por favor) la, al parecer, frustrada edición del bullado HeroQuest 25 Aniversario; no porque solidarice con sus promotores o con sus fines, sino porque el otro día, escuchando el episodio #68 de El Tablero Podcast, escuché a alguien formular una pregunta que me parece trascendente y fundamental:

“¿Por qué no se ha reeditado el HeroQuest?”

Y la pregunta no va apuntada al aparente fracaso de Gamezone, sino a por qué, en 25 años, los titulares de aquella licencia, encabezados por el titán Hasbro, no han vuelto a sacar el juego, si de acuerdo a los resultados del abortado Kickstarter de la empresa sevillana, una reedición del juego de marras es verdadero “clamor popular”… Es que cuando una persona habla sobre “secuestro” de licencias, lo menos que se puede hacer es especular al respecto.

En mi humilde opinión, pienso que una reedición como Dios manda de este juego podría llegar a remover demasiado el cómodo status quo del que goza Hasbro con su Monopoly (que nombre más jodidamente bien puesto) y la demás partida de Clue, Risk, Battleship y algunos otros fósiles en vida que muy a nuestro pesar tienen, a su vez, secuestrado el mercado de los juegos de mesa. El otro titán de la industria, Mattel, tampoco hace mucho de su parte por mejorar la situación.

Lo que sucede es que HeroQuest posee la virtud (y a la vez maldición) de tener un irremediable tema que es de soberanía friki, lo mismo que su hermano menor espacial, Cruzada Estelar, por lo que una reaparición de éste, tarde o temprano, echaría luz hacia la existencia de nuestro mundillo también friki, con la subsecuente derivación  de interés y demanda hacia este asfixiado lado del cementerio, en el cual, incluso gigantes (a ojos nuestros) como Fantasy Flight, Days of Wonder, Queen o Ravensburger, poco pueden hacer por oponerse a la situación actual.

De hecho, Days of Wonder intentó en algún momento destacar ante el público mainstream con una muy buena publicidad de su producto estrella, Ticket to Ride, la cual fue producida para ser proyectada en salas de cine:

Desconozco el alcance real de dicha publicidad y también el impacto que habrá tenido en las ventas de esa editorial (o si sólo habrá sido un esfuerzo gatopardezco), sin embargo pienso que ha sido, hasta hoy, el mejor intento realizado para poner cara al monopolio establecido por Hasbro, más aún cuando se trata justamente de aquel juego que considero, tanto por la belleza/calidad de sus componentes, como por la relación profundidad/sencillez que proponen sus mecánicas, además de poseer un tema no (tan) friki, como el candidato más adecuado para interdictar al Monopoly y gritar al mundo ¡Hey, existe mucho más que esta mierda! (lo cual me recuerda la excelente entrada escrita antes que esta por mi compañero, el ludotecario Emilio ).

Hasta ahí el faz arquitectónico o bonito de esta realidad y las esperanzas de abrirse paso hacia el reconocimiento social e interés por parte de las mayorías… Pero llegado a este punto de inflexión, también vale presentar el faz agonal (o lado B) del asunto, haciendo otra pregunta:

¿Queremos realmente una ultra-exposición de nuestro mundillo?

Pues claro, todos hablamos sobre evangelizar y sobre la ¿necesidad? de difundir al máximo nuestra afición por los juegos de mesa; aquello aumentaría exponencialmente nuestra oportunidad de jugar, incidiría en un mayor desarrollo de la industria con una oferta más amplia y variada y también, probablemente, se reducirían los precios. Todo aquello sería una situación, a primera vista muy favorable, pero…

Aún recuerdo como desee, por cantidad de años, poder disfrutar de alguna buena adaptación que llevase al cine la obra del Prof. Tolkien, “El Señor de los Anillos”. Antes de que aquello sucediera, recuerdo que yo mismo imaginaba dramatizaciones de mis pasajes favoritos de la obra y, sobre todo, cómo deberían ser los segundos iniciales de la cinta… cómo revelar al mundo la grandeza de la Tierra Media. Pues bien, un buen día, por casualidad vi en la televisión un tráiler para El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, que sería llevada a la pantalla grande por el director neozelandés Peter Jackson. Desde ese momento el hype fue un verdaeero crescendo hasta la “ducha cósmica” que significó el ver por fin la película.

Hasta ahí todo bien, pero de allí vinieron las invasiones bárbaras a acaparar y mancillar hasta el último rincón íntimo de dicho mundillo y hubo que empezar a tragarse cualquier disparate emitido por supuestos “expertos en la materia” salidos de quién-sabe-dónde, junto con todo el aberrante merchandising asociado, verdaderos carroñeros hasta la saciedad de lo que hasta entonces había sido tan romántico.

— ¿Qué te pareció esa película nueva, “El Señor de los Anillos”?
— Buena, pero en realidad me quedo con el libro…
— ¡¿Cómo?! ¿ya sacaron el libro?
— Horror…

Además ocurrió que luego de ver la película, mis propios personajes mentales que animaban mis lecturas, ya no volvieron jamás, siendo reemplazados irremediablemente por el Viggo Mortensen, Orlando Bloom, Elijah Wood, etc… (sin siquiera mencionar la desgracia de Radagast el Pardo, en las últimas películas de “El Hobbit”).

Bueno, cuando extrapolo aquello a mi querido mundo de los juegos de mesa, llego a pensar que tal vez Hasbro nos está haciendo un favor al mantener a raya a los “bárbaros” de allá fuera y que tal vez, en lugar de una sobre exposición publicitaria, sea mejor la micro-evangelización selectiva de los más aptos, asegurando una comunidad más o menos hermética y que sea del gusto de la mayoría (ya que trolls los hay igual), ya que claro, quiero que mi mujer y mis amigos jueguen más conmigo; también quiero seguir conociendo gente maravillosa como mucha de la que he conocido desde mi llegada a esto de los juegos de mesa, pero la verdad es que se ha convertido en algo tan familiar, que no estoy seguro de querer que esto se masifique demasiado… de algún extraño modo me siento cómodo así.

Algunos podrían decir que lo óptimo sería llegar a un equilibrio argumental entre ambas proposiciones, para lograr asemejarse a realidades más afortunadas, como sucede en Francia o en Alemania, por ejemplo, pero también es cierto que una vez abierta la Caja de Pandora, todo destino resulta incierto.

Finalmente, quisiera aclarar que en ningún caso pretendo formar ni asentar las bases de una falange lúdica ni nada por el estilo… donde puse “bárbaros” también podría haber puesto “palurdos” o “foráneos” o “ajenos” o “profanos” o “muggles”, donde puse “este lado del cementerio” no quise decir, en modo alguno “iniciados” y donde puse “hermético” no quise decir ni “masón” ni “opus” ni nada (o como cada quien prefiera) XD. Mi única intención es generar contenido para proponer y desarrollar opinión lúdica.

Saludos (y recuerden que vuestro feedback es nuestra fuerza).

Aportes y libre elección

Hace unos días conversaba y leía en foros, en twitter y en blogs de algunos conocidos un debate que surgía por la iniciativa de unos pocos de solicitar colaboraciones voluntarias o donaciones monetarias en sus páginas webs, con diferentes propósitos. Lo anterior, me ha motivado a escribir y la razón ha sido el cuestionamiento a si somos o no creadores todos o solo algunos escogidos. Este punto en particular se centró en la calidad de la obra creada, punto en el que estoy de acuerdo y donde, además, afirmo que es completamente subjetivo a los intereses de quien aprecia la obra creada. Pero creo que internet, medio que permite a los autores exponer y apreciar las obras creadas y también hacer y recibir donaciones, se le debe agregar otra característica que debe ser evaluada y considerada. Y creo que esta característica, por si sola aporta un elemento que comúnmente no se aprecia y menos se le da valor.

A continuación relato una pequeña caricaturización que me permitirá, a posteriori, ir seleccionando algunos elementos e ir desarrollándolos.

Un mundo aceitado

Supongamos que existe un lugar donde todos son profesionales en alguna cosa particular, solo una, y se dedican a ganarse la vida haciendo solo aquella cosa que la providencia ha permitido que sepan. Y también pensemos que cada persona cumple su función en un sistema donde nadie sobra y la vida anda como reloj.

Dado que son profesionales de una sola área, se les paga por ejercer solo en esa área, y el pago les llega periódicamente luego de cumplir con profesionalismo las tareas que se les asignan.

Pero en este tipo de sociedad que represento, ideal, donde están todas las actividades cubiertas y donde cada uno hace lo que debe, debo mencionar que carece de apremios para que las cosas sucedan. Los trabajos se ejecutan libremente ya que cada integrante confía en que los otros hacen su parte, y así sucede. La cosa funciona, y lo hace de maravillas. Además, si ejecutas otras actividades, por iniciativa propia, no hay un pago asociado, solo se considera que contribuyes desinteresadamente al grupo o a tus propios intereses.

Ahora pensemos que un día todas las personas que recolectan la basura desaparecen. Si, desaparecen.

Luego de un par de días de conmoción, nadie nunca había dejado de hacer lo que le correspondía, la basura se empieza a acumular en las calles, se empiezan a hacer cerros de porquería y mugre, y antes de que la situación se vuelva un problema sanitario de proporciones, toma otro rumbo.

La gente se da cuenta de que tiene que asumir una nueva actividad, adicional y no remunerada, y que implica un esfuerzo considerable que no estaba en los planes de los integrantes de esta sociedad tan bien aceitada. Así, cada uno, debe tomar su propia basura y llevarla a los vertederos correspondientes, y naturalmente ocupar su tiempo libre disponible.

Al cabo de unas semanas, la ciudad luce como siempre, limpia y funciona bien, pero han disminuido las actividades propias dedicadas al ocio. Ir al cine, jugar con los niños, leer o simplemente charlar es menos frecuente, algo que era más o menos obvio de prever.

Han pasado un par de meses, y la conversación típica en los círculos de amigos y conocidos, es el efecto en cada uno de haber asumido esta nueva tarea que no estaba contemplada.

Dentro de un grupo de viejos conocidos, hay un miembro en particular, que le ha dado vuelta a una idea por días, y está a punto de tomar una decisión. Se le ha ocurrido aprovechar su viaje y su vehículo para llevarse les desechos de sus amigos que viven cerca, ahorrándoles el esfuerzo y tiempo invertido. Lo hace, él razona, por la gran amistad que les profesa. En otro barrio, otro personaje ha pensado algo similar, llevarse los desechos de sus vecinos en su camioneta, con la única motivación de hacerlo porque sabe que de alguna manera contribuye con su comunidad de vecinos. Y así, al cabo de unos pocos días, surgen una serie de anónimos miembros de esta comunidad que terminan haciendo más de lo que les corresponde, y beneficiando gratuitamente al resto. Incluso algunos de estos miembros se organizan para utilizar camiones y organizar rutas y turnos para retirar la basura, tal como lo hacían en el pasado los recolectores desaparecidos.

Se vuelven a manifestar las actividades de esparcimiento, naturalmente, nuevamente hay tiempo para la lectura, ir a la biblioteca o hacer deporte, incluso se ve gente jugando juegos de mesa, y por ahí a algunos les alcanza el tiempo para hacer nuevas cosas. Y, lo más importante, hay más tiempo para compartir en familia y ayudar a los niños en su desarrollo.

En esta pequeña historia el aporte de estos nuevos recolectores es innegable. La sociedad toda recibe el beneficio estético y sanitario de tener sus calles despejadas y ordenadas, el comercio recupera su andanada tradicional de clientes y los movimientos culturales recuperan su dinamismo al retornar sus admiradores. La familia vuelve a tener tiempo para descansar y compartir como núcleo, y las personas disfrutan nuevamente de su tiempo para lo que les plazca.

Mientras sucede esto, más gente se suma a los turnos de recolección, y aparecen nuevos métodos para hacerlo más eficiente, de los comentarios de los nuevos miembros que se incorporan. Todos tienen volcada su creatividad en resolver este problema de la mejor forma posible, aportando experiencia o simplemente soltando ideas, que antes no se habrían atrevido a discutir. Todos se sienten parte del fenómeno y todos son importantes.

Hasta aquí esta pequeña caricatura, ahora veamos algunos puntos destacables.

Este dibujo tiene por objeto representar varios escenarios potenciales posibles, todos factibles si se abren distintas posibilidades para el análisis.

Pertenencia e inclusión

En la figura que he querido representar se aprecia claramente el esfuerzo de unos pocos, y luego de muchos, por el bien y restablecimiento del orden y aseo comunitario, en beneficio de la comunidad. Y, de la mano, el involucramiento social en la nueva actividad. Pero, ¿por qué se produce esta relación tan estrecha?. Debido a que la comunidad ha perdido un elemento esencial para su desarrollo saludable; en este caso, el servicio de aseo comunitario y, como consecuencia, el tiempo libre que todos desean recuperar.

Un cambio de perspectiva

La caricatura anterior parece extrema, pero ¿es realmente así? De lo que estamos claros, es que la comunidad toda se ha dado cuenta de la pérdida de un servicio fundamental, y por ende el cambio de comportamiento y la colaboración mutua han emergido. En nuestras sociedades estos extremos están presentes, pero, por diferentes motivos (sociales, culturales o coyunturales), no somos capaces de apreciarlos. Es como si estuviéramos cegados, nuestra estructura mental no percibe la pérdida y como consecuencia, dejamos de aportar valor en donde nos desarrollamos. Reaccionamos como meros autómatas programados, siempre con las mismas respuestas. Nunca viendo más allá de nuestra zona de confort.

Un ejemplo claro de lo que digo son los medios periodísticos tradicionales. Medios que nos entregan la información con un grado de análisis subjetivo, análisis sobre datos no empíricos, y que se centran en diversos aspectos de la vida y desarrollo social de nuestro entorno que normalmente no nos interesan.

Otro, más evidente, es la actividad política, concebida como la actividad que tiene por objeto defender y promover el bien y derechos comunes, se nos presenta polarizada, destinada no a defender el bien común sino a promover iniciativas y leyes que favorecen a unos pocos en desmedro de la gran mayoría.

Ahora, uno menos evidente y bastante cotidiano, son las ediciones de nuevos libros, que casi podríamos decir que obedecen solo a parámetros capitalistas, un negocio más que se debe explotar por sobre el bien común, con cero responsabilidad social. Y me pregunto, solo son importantes los bestsellers que elige un editor de un holding editorial internacional. ¿Qué ocurre con las miles de obras clásicas o las producciones en nuestra lengua que los lectores ya han valorado como imprescindibles y de la que no hay oferta? Y ¿qué ocurre con aquellos autores que no pertenecen a estos grandes grupos? Por favor, extrapolen esta mirada a la industria musical y audiovisual. Creo que las preguntas y cuestionamientos siguen siendo válidos.

En resumen, mi libertad de escoger, se ve forzada a decidir por opciones que a nuestro juicio no son válidas porque ya no existen o porque son las opciones que un grupo dirigido por intereses decide que es a lo que se puede acceder.

Una forma distinta

Pero qué sucede cuando aparecen medios periodísticos independientes, músicos, realizadores, creadores, editores que se escapan de lo establecido y, en la medida de mis intereses, veo que son un aire fresco, una nueva mirada que resuelve el vacío o necesidad no cubierta y veo que no logran, por las dificultades y paradigmas del entorno o del sistema alcanzar su público objetivo o sus metas. Creo que nace en nosotros un sentimiento parecido al representado en la imagen del principio, una necesidad de ser parte, de lograr que aquello sea una realidad, porque sabemos que nos beneficia, le hace bien al sistema, le hace bien a mi entorno, a mi sociedad. Crecen mis libertades, puedo escoger. En el fondo, eso es libertad, la posibilidad de poder valorar y elegir entre distintas alternativas, un aire fresco, al fin y al cabo, diversidad. Como ese personaje que en la caricatura comienza a hacer las cosas distinto por el bien del resto, aunque los otros tarden en darse cuenta o nunca se den cuenta.

Debido a varias razones, lo ejemplificado, es extrapolable a infinidad de situaciones, y la realidad es que si pensamos la cosa en serio, veremos que no hay muchos ámbitos donde nuestra capacidad de elegir se pueda hacer “tan” libremente. Y no lo digo necesariamente porque los medios o el entorno están “secuestrados”, y es precisamente el segundo punto en que deseo enfocar el análisis.

Corregir la mirada desde adentro

En la primera parte una situación externa o una condición del entorno nos impide elegir, pero que sucede con nosotros mismos. ¿Qué sucede con nuestra capacidad de observar el lugar en que nos desarrollamos? ¿Nos damos cuenta de que hemos perdido la capacidad para elegir? Me refiero a que nuestro propio juicio se va sesgando con el tiempo, nos vamos encasillando, pasa el tiempo y nos volvemos más conservadores en nuestros gustos. Los hábitos nos dominan y nos “auto secuestramos”.

Teniendo una capacidad casi infinita para crear; creo que solo nos limita el tiempo, por qué razón no ocupamos más medios de los habituales para hacer o apreciar las cosas que nos gustan. Personalmente, me preguntaba, hace cuánto tiempo no dibujaba o pintaba por iniciativa propia y por qué motivo no lo hacía, y la respuesta es que no lo sé. Tal vez estaba cómodo como estaba, sin darme cuenta, que aquella práctica me permite expandir mi campo visual, ver las cosas de otra forma, apreciar cosas que antes no apreciaba.

Es claro, que lo que digo en el párrafo anterior, se puede transferir a cualquier ámbito de las actividades que uno realiza. Así, quien no lee, o no baila, o no escribe, o no reflexiona, o no practica con la lógica cualquier ejercicio, ¿por qué no lo hace? Estoy seguro de que una manera interna de poder empezar a ver las cosas con otros ojos, es nuestro deseo interno de poder hacerlo diferente. El deseo de expandirse, de ver las cosas con nueva perspectiva.

Volviendo al comienzo

La capacidad de poder apreciar, más o menos ajustada, las alternativas que tengo en distintos ámbitos supone la capacidad inherente de saber si los elementos que se me ofrecen de manera gratuita o pagada merecen de mi involucramiento, de hacerme participe de alguna forma. Opinando, aportando ideas, colaborando, donando o comprando algún elemento o medio que el objetivo propuesto requiera. Objetivo que puede ser planteado por personas u organizaciones de cualquier tipo, del área privada o pública, para obtener bienes tangibles o intangibles orientados al individuo o a la comunidad.

En la historia que cuento al principio se ve representado el movimiento de colaboración conjunta. Si el trabajo se convirtiera en una labor pagada por la comunidad estaríamos hablando de financiamiento colectivo. Y si el objeto del esfuerzo se tradujera en producir un elemento a cambio de la aportación de muchos, estaríamos hablando de mecenazgo.

Cerrando el círculo y enfocándonos

Naturalmente todo lo expuesto es fruto de mi opinión subjetiva, entendiendo que estoy de acuerdo con todo tipo de iniciativas colaborativas. Incluso con aquellas en que el valor del producto lo define el consumidor al momento de adquirirlo.

Creo que cada quien es libre de pedir alguna forma de financiamiento si así lo estima, y creo también, que cada cual es libre de evaluar y elegir si el producto recibido vale nuestro apoyo.

De lo que si estoy claro es que aun somos muy ignorantes en lo referente a este tipo de actividades colaborativas de financiamiento o apoyo y es necesario que participemos activamente informando del tema. En suma, estaremos ampliando la oferta y expandiendo por ende nuestras opciones de elegir elementos que nos interesan. En el ámbito que nos convoca, son caminos viables para desarrollar más y mejores proyectos de juegos de mesa. De los que hay ya un muy buen número de proyectos exitosos como ejemplo.

¿Quedan muchas preguntas abiertas? Por supuesto. Y la idea de este post es abrir y ampliar aún más la sana discusión. Espero que el feedback sea positivo.

Dejo a continuación unos enlaces que me parecen muy buenos.

“En la Red. El blog personal de Ignacio Muñíz” Interesantísimas entradas relacionadas con cultura libre y conceptos asociados a crowdsourcing, crowdfunding y mecenazgo. Gracias a la iniciativa de Nacho he aprendido un montón de cosas y muy valiosas.

Amy Cuddy. El lenguaje corporal moldea nuestra identidad” Un ejemplo de que no lo sabemos todo, y que conocernos y ampliar nuestro horizonte depende de nosotros mismos y de abrirnos a explorar nuevas cosas.

Los juegos y la diversidad de la lengua hispana

Si eres nuevo en esta afición… Si además eres hispanoparlante… Y encima de todo eso tienes la mala fortuna de no ser ibérico (desde el punto de vista lúdico, claro está, que de patriotismos y patrioterías no voy a hablar) y además ya has dado con este blog (lo que indica en cierta manera que a pesar de ser nuevo ya te has dado algunas vueltas y revueltas por la blogósfera lúdica hispana), te habrás dado cuenta que un porcentaje bastante elevado de la actividad jugona y de sus derivados se produce en España y que en consecuencia, la mayoría de las referencias nacen desde allá, al otro lado del charco y que, luego, no queda más que acostumbrarse a ese modo de expresión tan característico de ellos.

Espero que no se me mal entienda, porque no quiero ser peyorativo en lo absoluto, por el contrario, quiero relatar mi experiencia en esto y apologizar un poco sobre la capacidad humana para adaptarse (de mejor o peor forma) al entorno que le rodea.

Al principio el tema no surge tan complicado, porque la mayoría entra a este mundillo a través de los foros y otras referencias en internet de carácter escrito y gráfico, por lo que sólo se deben extrapolar a los usos propios las conjugaciones, derivaciones y contracciones más recurrentes. Por ejemplo allá en España, alguien diría (disculpadme si exagero u poco, es para ser más ilustrativo): “¡Venga tío, ¿habéis echado unas partidas al Juego de Tronos?!”. Aquí en Chile eso podría escucharse así: “Oye we’ón, ¿hay juga’o al Juego ‘e Trono’h?” (nótese también la falta de signos de exclamación, ya que aquí una declaración de dicha catadura se haría de modo “piola” (en voz baja)).

Téngase en cuenta que también he exagerado un poco ambas versiones de la misma expresión para poder hacer más efectivo el ejemplo, ya que si bien es cierto en un lugar y otro se habla de tal o cual modo, al momento de escribir siempre se es más correcto, por lo que la versión chilena de la frase también podría leerse así: “Oye, ¿has jugado al Juego de Tronos?”. En realidad sólo cambian los pronombres y sus respectivas conjugaciones.

Pero como señalo, aquellas extrapolaciones, para un ser humano de mediana inteligencia, no deberían suponer nigún tipo de problema; las dificultades verdaderas comienzan cuando se emplea la terminología propia de cada país/región y uno comienza a quedar colgado con expresiones como: “armarse el chiringo“, “esto mola cantidad”, “como lo hemos flipado con este juego”, “los componentes están muy cutres“, “y comenzó a jugar en plan cafre“, etc.

El significado de muchas expresiones es posible ser inferido a través del contexto en que se emplean y de ese modo sería muy posible interpretar el muy español: “esto mola cantidad”, por un muy chileno: “está la raja”. Sin embargo estas interpretaciones inferidas con el contexto en ocasiones pueden ser correctas, pero no en un 100%, por lo cual se ha de tener cuidado… Por ejemplo, en principio el término flipar yo lo interpreto como impresionar, deslumbrar y así lo declino cuando escucho flipado, flipante, etc…; pero de acuerdo a lo que me señaló Bascu en alguna oportunidad, el estar flipado corresponde originalmente a “colocarse” o estar drogado y de allí alucinado, embobado, embriagado, etc. Sin embargo aquella no es una asociación de términos que se haría por ejemplo, acá en Chile, por lo que sin estar informado de aquello, el uso de este concepto sin que medie el contexto necesario, podría dar lugar a malas interpretaciones, sería algo así como si acá, al enfrentarme a una mujer guapa le dijera: “tu belleza me tiene duro”… La bofetada entonces sería épica.

Otro aspecto un poco “duro” de sortear también lo es cuando tenemos nuestros primeros acercamientos a los podcasts de juegos, por ese especial acento que tienen nuestros amigos españoles, y que en principio nos choca o nos divierte un poco, porque nos recuerda más a películas mal pirateadas o, derechamente, a la industria del porno, con ese doblaje tan elocuente, como:

— Ofizial, ¿esh acazo ezo legal?
— ¡Aquí la ley la hago yo!

O este otro:

 ¡Con que holgazaneando, eh!, venid para’ca a que osh de zu merezido.

Lo divertido (en principio), pero bastante lógico luego de darle una vuelta, es que los españoles tienen pareceres muy similares con respecto al doblaje LATAM, el cual les parece soso y falto de emoción, según lo demostraron en una ocasión los amigos del podcast La Órbita de Endor. Incluso me parece que allá creen que de México al sur hablamos todos igual, con excepción de Brasil donde hablan portugués y… sí, Argentina, donde hablan… ¿quién sabe qué carajos hablan allí?, jajaja (por favor perdónenme, broma imposible de eludir).

Bueno, volviendo al tema, el lenguaje hablado (y también el escrito), igual que con casi todo, al final es cosa de costumbre, y luego de haberme convertido en un asiduo escucha de Ojo al Dado y haberme pasado un verano entero escuchando los episodios antiguos de Vis Ludica, la verdad es que el tema del acento no me significa ningún problema y hasta puedo ver una película doblada en español completa, cuando antiguamente no llegaba ni al primer tercio… es decir me he adaptado.

Lamentablemente, luego de la adaptación viene la costumbre, y a fuerza de vivir en dos estadios de realidad distintos, la vida diaria de la familia y el trabajo normal, a la vez del mundillo de los juegos, la blogósfera, la podcasfera, los foros, el twitter y todo eso en que el lenguaje que rige es el de españa, en ocasiones cuesta hacer los traslapes de realidad correspondientes. Ejemplo, mi cuenta de twitter, la cual está totalmente orientada al mundillo lúdico, suele estar llena de usos y modismos ibéricos, lo cual sucede tanto voluntaria como involuntariamente en ocasiones, ya que sé que quienes me leen, normalmente se encuentran en la península ibérica… lo mismo sucede con mis entradas en la BSK y en mi blog Tomassini on the Wind Games; en éste blog (la ludoteca), la verdad es que me significa algún esfuerzo y especial atención no usarlos e intentar redactar en un español/castellano neutro. Incluso en mi vida normal, cuando hablo sobre juegos de mesa con algún amigo, mi mujer o mis hermanos, suelo utilizar los modos ya mencionados. La verdad es que no deja de ser algo gracioso.

DICCIONARIO HISPANO-IBÉRICO

Cafre
Literalmente se interpreta como bestia, bruto, salvaje. Aplicado al mundillo suele utilizarse para describir a aquel tipo de jugador que normalmente va en plan bestia, es decir con jugadas vicerales y poco meditadas que generalmente terminan produciendo un caos o resultados poco deseados para el resto de los jugadores. En ocasiones, jugadores normales, pero que por algún motivo han perdido el interés en la partida, pueden adoptar este tipo de actitud.

Chiringo
Se trata de una declinación algo dura y despectiva para el término chiringuito, que al parecer se trata de algún tipo de negocio playero algo improvisado, en donde se venden todo tipo de mercancías apreciadas por los veranenates que concurren a las playas. Se aplica mucho en aquellos juegos en los que es posible hacerse lo más tempranamente posible con cierta estratagema generadora de puntos y conservarla por el resto de la partida, o bien, ir montándose unas condiciones veladas que luego, cerca del final serán reveladas para sorprender a todos. Se usa más apropiadamente diciendo montarse o armarse el chiringo, como queriendo decir “montarse un negocio”. Por supuesto, otros jugadores también pueden desbaratar el chiringo armado.

Currar
Se interpreta por trabajo, estudio, esfuerzo. En el mundillo se utiliza la declinación currado, para describir jugadas, estrategias, componentes, ambientaciones, etc. muy bien logrados. Ej.: se dice que un reglamento muy bien redactado está currado.

Cutre
Se interpreta como ordinario, rasca, torrante, penca, flaite, charcha, vulgar, de mal gusto, etc… En el mundillo se suele utilizar para calificar componentes de escasa calidad, como cartas muy delgadas, counters que se destroquelan mal, marcadores demasiado pequeños, impresiones descoloridas, diseños poco funcionales o estéticos, reglamentos que parecen fotocopias, cubos de plástico, figuras mal logradas, etc. Cuando dicha condición está generalizada, se dice que el juego es una cutrez.
También pueden calificarse de dicho modo ciertas actitudes de personas (jugadores con malos hábitos por ejemplo) e incluso editoriales (que utilizan malas prácticas).

Flipar
Alucinar, embriagar, sorprender, impresionar, anonadar. Al contrario de lo anterior (cutre) se utiliza cuando los componentes son especialmente buenos (“esas ilustraciones me han dejado flipado”), o cuando algún jugador sorprende con una jugada o estrategia demoledora, o en cualquier otra situación en la cual el término aplique… con el cuidado debido sobre lo ya explicado, cuando un descontexto permite interpretar su desambiguación.

Las divertidas variedades del slang

Las divertidas variedades del slang

Meeples de madera / Figuras de plástico… ¿Capuletos & Montescos?

Yo al menos conozco cuatro pseudo-adaptaciones del clásico de Shakespeare (Romeo & Julieta) al cine: una con el Leo DiCaprio cuando era un niño bonito, una chilena cuyo background era la enemistad entre las barras bravas de los dos equipos de fútbol más importantes de acá, otra de animación tradicional con unas focas (incluso más mala que las dos anteriores) y otra en animación digital con unos gnomos de jardín que no está mal…

¿Y qué tal un kickstarter para financiar una producción en animación digital para adaptar la tragedia shakesperiana a un drama sobre el romance prohibido entre una inocente meeple de madera eurogame y un rudo bárbaro plástico ameritrash?

No, todo eso es coña, no se asusten que esta entrada no va de aquello. Pero sí me gusta la comparación para retratar un poco la situación, la percepción y la oposición entre dos de las escuelas (o familias) de juegos con mayor representación en el mundillo. Alguno podría decir que estoy cayendo en picados demasiado frikis, pero aún no siendo un radical en el tema (ya que disfruto igualmente de los buenos títulos de ambas ramas), sí que disfruto mucho de las pasiones que agitan este tema, que pueden llegar hasta verdaderas conversaciones bizantinas, con aristas incluso ambientalistas, sobre el daño que produce el plástico y su nula biodegradabilidad en el medio ambiente, versus la deforestación que provocan los componentes de madera, jajaja.

De hecho, hace algún tiempo leía en un blog (no recuerdo cuál) una crítica bastante ácida hacia una conversación que había tenido lugar en un podcast (el cual tampoco recuerdo) sobre sí los cubos eran mejor de madera o de plástico. La cosa es que el título de la entrada de aquella crítica era con trampa y al verlo en el planeta lúdico seguí (inocentemente) el vínculo, con la intención de informarme sobre los argumentos de una causa y de la otra… Muy por el contrario, criticaba (y no sin razón) de cómo podíamos (todos nosotros) ser tan frikis al desarrollar temas de conversación sobre cosas tan superfluas y detalles tan nimios; que era aquello lo que al final terminaba espantando a la gente “normal” y que por eso la afición no se expandía… O por lo menos eso es lo que yo recuerdo del post.

Algo de razón habrá, pero yo creo que esos son exactamente los detalles que hacen que una afición se convierta en tal: el diente faltante en una estampilla, aquel fásmido raro que sólo se desarrolla en tal región de la isla de Sumatra, las estadísticas sobre goles/bateos/anotaciones/birdies/aces de tal o cual jugador y sí, también si acaso son mejores los cubos de madera o los de plástico.

Se trata de aquellos detalles que le dan ese aliño especial a las cosas y que diferencian a un aficionado de un Aficionado. Mientras más detalles se conocen y de los cuales se tiene opinión propia, más “pro” se es en dicha afición. Sí que creo que se debe tener cuidado al momento de departir con otras personas, cuál es el nivel de detalle que debe alcanzar la conversación, precisamente para no asustar y no parecer locos psicópatas; porque sí, hay gente (y seguramente a uno mismo también le ha pasado) que le emociona tanto un tema, que sencillamente pierde la noción de qué tan (o poco) interesante le pueda parecer el tema al contertulio, y se puede pasar por loco, friki, pedante, extravagante… pero eso ya cae en el tema de la inteligencia emocional.

¿Y qué opinan ustedes al respecto?, por favor dejen sus comentarios.

(Y por cierto, si les interesa, los cubos plásticos me parecen una aberración, XD)

20131209-142444.jpgAdaptación del Space Hulk para el mercado eurogamer

Tapas, copas y tableros

Según tengo entendido, el sándwich fue inventado por un noble con ese apellido, para poder echarse un bocado sin tener que perder la atención de las cartas en sus partidas. Era un jodido ludópata.

Y lo anterior no es menor… Teniendo en cuenta que el juego de mesa es, en esencia, una actividad social (y humana), de veras que dan muchas ganas de comer y beber “alguna cosita” mientras se juega y se comparte con los amigos.

Lástima que para algunos, la combinación comida-bebida-juegos sea un poco anatema, sobre todo cuando pertenecemos a culturas en las cuales la comida y la bebida son una verdadera institución. Sin embargo en muchos casos los miedos al respecto son justificados y muy reales… Los vasos y copas que caen suelen tener efectos desbastadores en cartas, losetas y tableros, los picoteos aceitosos como las papas, souffles y maníes pueden dejar una “pátina” de grasa bastante asquerosa en las cartas…

Sin embargo existen varias medidas paliativas al respecto, como las mesitas auxiliares (y en distinto nivel de la mesa en que se juega) para dejar los vasos, latas, tazas y copas; los menús de “picaditas” susceptibles de ser cogidas con pinchos, como aceitunas, quesos, fiambres y demás; las bebidas y/o café en recipientes con tapa, aquellas típicas del café o esas botellas con “chupete” deportivo (ya que no trotamos, al menos usémoslas para esto). Incluso recuerdo haber tenido la idea de unos paneles modulares con celdas para poner sobre la superficie de juego, capaces de aminorar dramáticamente los efectos de los derrames: el líquido corre por debajo, los componentes se quedan arriba, a salvo. En fin, la imaginación da para mucho.

TEMA APARTE: ALCOHOL & JUEGOS DE MESA
Ayer surgió una divertida conversación en el twitter, a raíz (parece) de una fotografía tomada por el Ludotecario Emilio en la que enseñaba la caja del Sekigahara junto a una elegantísima botella de tequila reserva 1800 Silver; aunque aún no se explica la relación entre ambos (si acaso la necesita). Participamos Emilio, Gonzo Bríos, Paco Gurney, Xavi Carrascosa y este cura… y se propuso desde hacer una mesa redonda sobre “alcoholismo y juegos de mesa” (la cual debía realizarse en un bar), hasta dedicarle un número de la Token a dicho monográfico, pasando por unas “Nómada Drunken Player” y cosas por el estilo.

Ahora, hablando medio en serio (y medio a la risa), es cierto que resulta divertido y agradable echarse unas partiditas con algún “refresco”… aunque igual, seguramente, estoy condicionado por mi oscuro pasado…

El alcohol aliviana el espíritu, predispone a la diversión, te quita un poco lo introvertido y te convierte en una máquina social (¡eah!), siempre y cuando exista moderación en aquello, que seguro no debe haber nada más desagradable que jugar con un borracho odioso.

También comentaba con Gonzo y Paco las propiedades del alcohol como catalizador de la buena suerte e incluso de habilidades que en estado de normalidad se encuentran truncadas u ocultas; en mi caso (y también de Gurney), resulta que con algunas birras se nos sale el campeón del billar (cuando “en seco” soy de lo peor).

Personalmente pienso que lo mejor para acompañar un juego es la cerveza, ya que su “curva de alcoholizage” es más leve que la de otros tragos, además que refresca en las calurosas tardes y noches de verano cuando juegas a algo después del trabajo, ya sea en la casa o en algún bar.

Bueno, no mucho más que decir, salvo dejarlos con un tema que me parece apropiado:

Y recuerden que “el vino mata al hombre, pero un húsar no le teme a la muerte”