Entrada veraniega: “¿Lo quiere con o sin borde?” (los márgenes en cartas, tableros y otros componentes)

Esta mañana, mientras daba cuenta de las hojuelas de avena con yogur del frugal desayuno que sirven en el comedor de los ludotecarios de nivel inferior, me dispuse a mirar la vídeo-reseña de Bryan Metzler sobre el Lewis & Clark en Dice Tower, juego que me tiene bastante hypeado a día de hoy. Sin embargo el hype, no puedo dejar de mencionar cierta “incomodidad” que me producen aquellos componentes en los cuales el diseñador gráfico ha decidido prescindir de los márgenes en los bordes, principalmente en tableros y cartas (y éstas últimas especialmente)… en cuanto a tokens, la verdad es que no molesta…

Me cuesta bastante hallar palabras que me ayuden a describir la incomodidad que mencionaba antes, pero con esos bordes cortados así a “tajo” siento sensaciones tal vez asociables al “vértigo” y a “algo que se desborda”. No sé si logro explicarme. Tampoco digo que sea algo insoportable, de hecho, pienso seriamente hacerme con el juego de marras.

Respecto de la excelente calidad gráfica y artística del Lewis & Clark no cabe ninguna duda…

… sin embargo que bien les quedaría un elegante y limpio borde blanco a esas cartas… (imagenes gentileza de BGG)

El asunto es que luego he puesto el comentario en el tuiter, así sin muchas esperanzas de remover nada, y resulta que a poco me llega una respuesta de Fran FG (conductor del podcast La Voz de su Juego y traductor de juegos, entre otros) apoyando 1 millón de veces mi postura… no tardó en llegar la réplica de cierto vampiro barroco conocido como Gonzo Bríos (artista y diseñador gráfico noctámbulo, creador del juego 15 Días, entre otros), rebatiendo que los bordes con margen le parecían anticuados, más propios de juegos como Magic: the Gatering…

Casi inmediatamente sale Bascu (el otro conductor de La Voz de su Juego, artista y diseñador gráfico, entre otros) al rescate (pistola de rayos en mano), dando un +1 al millón de su compañero de podcast… al poco el tema diverge a la mala calidad gráfica actual de las cartas de FFG (Fantasy Flight Games). Yo que soy un profano en el tema del diseño gráfico, interpongo que, además de las sensaciones extrañas que me provocan las cartas sin bordes (atribuibles únicamente a mis graves problemas psicológicos, dicho sea de paso), el margen al borde cumple la función de “enmarcar” el componente, individualizándolo y dándole notoriedad dentro de un conjunto… las cartas sin margen dan la sensación de perderse, difumarse o mimetizarse dentro del conjunto, confundiéndose y diluyéndose con el todo (en mi humilde opinión).

Pero como digo, no soy más que un profano en todo esto y ante peso de los contertulios en estos temas, decidí poner pies en polvorosa con el sucio pretexto de que debía ir a ducharme para luego ir a cumplir mis humildes funciones de ludotecario de menor categoría en la Ludoteca (no sin antes ser culpado de tirar la piedra y luego esconder la mano, jajaja).

Al regresar veo que los contendores han hecho las paces, habiendo encontrado un punto de acuerdo intermedio (los “márgenes disfrazados”) y que además, el Ludotecario Emilio se ha declarado del bando “mejor sin margen”, pretextando cosas anarquistas sobre sus conflictos con los encuadramientos.

No obstante, creo que es necesario admitir que “lo que se usa hoy en día” son las cartas sin margen, las cuales parecen tener un aspecto más sofisticado, pero yo, como un ludotecario de alineamiento conservador, no puedo hacer más que enloar la elegancia de un limpio margen blanco en contraste con la policromía del arte gráfico de una carta o aquellas láminas que siendo más pequeñas que el tablero que ilustran, dejan entrever algunos milímetros del doblez del forro posterior de éste… algo así como los bordes negros superior e inferior de las películas de cine proyectadas en la televisión. Yo mismo, en mi veta de diseñador de juegos (inédito), gusto de añadir aquellos bordes en mis diseños, lo cual es absolutamente innecesario y hasta incorrecto, pero igualmente me gusta hacerlo.

Nótese la elegancia que le confiere al tablero de mi proyecto Nantucket, un margen negro de 4 mm que simula ser el doblez del forro bajo la lámina ilustrada...

Nótese la elegancia que le confiere al tablero de mi proyecto Nantucket, un margen negro de 4 mm que simula ser el doblez del forro bajo la lámina ilustrada…

... lo que no sucede en el tablero de mi otro proyecto, "Greenhood Railways", al cual aún no le he añadido el borde.

… lo que no sucede en el tablero de mi otro proyecto, “Greenhood Railways”, al cual aún no le he añadido el borde.

Finalmente, y como tampoco soy un “talibán” en este aspecto, hay que mencionar que en ocasiones unos márgenes mal concebidos pueden arruinar el grafismo de un juego; al respecto recuerdo que luego de la versión original (y limitada) del SATM JCC (Señor de los Anillos: Tierra Media, juego de cartas coleccionables) de JOC e ICE, cuyos márgenes de carta eran en un elegante color negro, salió una edición “ilimitada” de cartas con borde azul, las cuales luego carecían de todo valor y en ocasiones podía constituir una “cutrez” utilizarlas en una partida (algo así como jugar Warhammer con miniaturas sin pintar), lo mismo que las cartas que venían en un conjunto de mazos preconcebidos de Gandalf vs. Saruman, cuyos bordes eran grises y blancos, respectivamente… luego una carta rara con borde negro podía alcanzar costes elevados, mientras que la misma, pero con los infames bordes en otros colores, no valía nada…

En SATM tener a Khamûl el Oriental (el 2do. de los Nazgûl), era bacán (molaba)… pero si lo tenías con borde azul, era lo mismo que no tenerlo.

Bueno, sobre gustos, colores… ¡Hasta la próxima!

Meeples de madera / Figuras de plástico… ¿Capuletos & Montescos?

Yo al menos conozco cuatro pseudo-adaptaciones del clásico de Shakespeare (Romeo & Julieta) al cine: una con el Leo DiCaprio cuando era un niño bonito, una chilena cuyo background era la enemistad entre las barras bravas de los dos equipos de fútbol más importantes de acá, otra de animación tradicional con unas focas (incluso más mala que las dos anteriores) y otra en animación digital con unos gnomos de jardín que no está mal…

¿Y qué tal un kickstarter para financiar una producción en animación digital para adaptar la tragedia shakesperiana a un drama sobre el romance prohibido entre una inocente meeple de madera eurogame y un rudo bárbaro plástico ameritrash?

No, todo eso es coña, no se asusten que esta entrada no va de aquello. Pero sí me gusta la comparación para retratar un poco la situación, la percepción y la oposición entre dos de las escuelas (o familias) de juegos con mayor representación en el mundillo. Alguno podría decir que estoy cayendo en picados demasiado frikis, pero aún no siendo un radical en el tema (ya que disfruto igualmente de los buenos títulos de ambas ramas), sí que disfruto mucho de las pasiones que agitan este tema, que pueden llegar hasta verdaderas conversaciones bizantinas, con aristas incluso ambientalistas, sobre el daño que produce el plástico y su nula biodegradabilidad en el medio ambiente, versus la deforestación que provocan los componentes de madera, jajaja.

De hecho, hace algún tiempo leía en un blog (no recuerdo cuál) una crítica bastante ácida hacia una conversación que había tenido lugar en un podcast (el cual tampoco recuerdo) sobre sí los cubos eran mejor de madera o de plástico. La cosa es que el título de la entrada de aquella crítica era con trampa y al verlo en el planeta lúdico seguí (inocentemente) el vínculo, con la intención de informarme sobre los argumentos de una causa y de la otra… Muy por el contrario, criticaba (y no sin razón) de cómo podíamos (todos nosotros) ser tan frikis al desarrollar temas de conversación sobre cosas tan superfluas y detalles tan nimios; que era aquello lo que al final terminaba espantando a la gente “normal” y que por eso la afición no se expandía… O por lo menos eso es lo que yo recuerdo del post.

Algo de razón habrá, pero yo creo que esos son exactamente los detalles que hacen que una afición se convierta en tal: el diente faltante en una estampilla, aquel fásmido raro que sólo se desarrolla en tal región de la isla de Sumatra, las estadísticas sobre goles/bateos/anotaciones/birdies/aces de tal o cual jugador y sí, también si acaso son mejores los cubos de madera o los de plástico.

Se trata de aquellos detalles que le dan ese aliño especial a las cosas y que diferencian a un aficionado de un Aficionado. Mientras más detalles se conocen y de los cuales se tiene opinión propia, más “pro” se es en dicha afición. Sí que creo que se debe tener cuidado al momento de departir con otras personas, cuál es el nivel de detalle que debe alcanzar la conversación, precisamente para no asustar y no parecer locos psicópatas; porque sí, hay gente (y seguramente a uno mismo también le ha pasado) que le emociona tanto un tema, que sencillamente pierde la noción de qué tan (o poco) interesante le pueda parecer el tema al contertulio, y se puede pasar por loco, friki, pedante, extravagante… pero eso ya cae en el tema de la inteligencia emocional.

¿Y qué opinan ustedes al respecto?, por favor dejen sus comentarios.

(Y por cierto, si les interesa, los cubos plásticos me parecen una aberración, XD)

20131209-142444.jpgAdaptación del Space Hulk para el mercado eurogamer