Reseña & Crítica: LA ISLA PROHIBIDA (iOS)

RESEÑA
Esta aplicación (en adelante “App”) para el iPad, la verdad es que no me había llamado la atención hasta que salió con versión al español… No es que no pueda batirme en dicho idioma o que la dependencia de este juego al lenguaje sea demasiado elevada, sino que soy bastante vago para andar complicándome, voluntariamente, con traducciones e interpretaciones; además el juego físico lo tengo desde hace más de un año y, la verdad sea dicha, he intentado jugarlo un par de veces y no me ha tirado demasiado (tal vez por el rollo del cooperativismo).

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Pantalla de inicio de la aplicación, la cual utiliza el mismo impresionante arte de la versión original, con ilustraciones de C.B. Canga

La Isla Prohibida (Forbidden Island) es la adaptación para iOS (iPad) por parte de Button Mash Games, del juego homónimo creado por Matt Leacock y editado por Gamewright; un juego con tema marcadamente de aventuras, cooperativo, que puede ser jugado por hasta 4 jugadores, mayores de 8 años, en un tiempo que, dudo, supere los 45 minutos.

El juego trata sobre 2 a 4 aventureros (que pueden ser llevados por tal cantidad de jugadores o incluso por un jugador solitario), que intentan rescatar 4 tesoros de una isla que está a punto de sumergirse bajo las aguas del océano que la rodea. El objetivo es, entonces, recuperar los 4 tesoros y escapar en el helicóptero que espera en el helipuerto; tratándose de un juego cooperativo sin eliminación de jugadores, será necesario cumplir dicho objetivo con todos los jugadores “vivos”… cualquier “baja” que se produzca durante la partida provocará el término de ésta como una derrota.

La superficie de juego viene configurada por la disposición de 24 losetas que representan distintos sectores o sitios de la isla, de los cuales 8 corresponden a lugares de interés donde pueden ser rescatados los tesoros (dos de estos sitios asociados a cada tesoro), 1 corresponde al helipuerto (“Pista de Aterrizaje”) por donde deben escapar los jugadores y el resto son losetas normales sin más valor que el representar sitio donde hacer pie (aunque algunas de éstas también representan el lugar donde inicia cada jugador dependiendo de su rol).

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La pantalla de juego. En esta imagen se enseña la opción con el setup original (tradicional) del juego. La App viene con una configuración adicional llamada “Isla del Tesoro” y además es posible comprar un pack con 10 diseños de islas adicional.

En cada turno de jugador (o personaje), éste tiene 3 puntos de acción (3PAs) para realizar entre las diferentes acciones disponibles, que son: “Mover”, “Asegurar terreno (loseta)”, “Dar una carta de tesoro a otro personaje/jugador” y “Rescatar un tesoro”.

El “Mover” considera el desplazar el peón del personaje desde su loseta actual hasta una aledaña y hortogonal. “Asegurar” corresponde a volver a su situación original algún sitio que haya comenzado a hundirse (loseta volteada), siempre y cuando en ella se encuentre el personaje en turno o sea aledaña (hortogonalmente) a ella. El “Dar una carta de tesoro”, significa entregar una de estas cartas en la mano del personaje/jugador a otro que se encuentre en la misma loseta que el anterior. El “Rescatar un tesoro” considera la acción de descartar 4 cartas de tesoro idénticas y correspondientes en una de las dos losetas correspondientes también a dicho tesoro para hacerse con él.

Además de estas acciones, cada personaje del juego representa un rol diferente de entre 6 disponibles: Mensajero (gris), Navegante (amarillo), Ingeniero (rojo), Explorador (verde), Buzo (negro) y Piloto (azul). Cada uno de estos roles presenta ciertas habilidades especiales específicas que permiten “doblar” las reglas normales de acciones, mejorando ostensiblemente la oportunidad de victoria si son bien aprovechadas. Así mismo es posible disponer de ciertas cartas de acciones, las que otorgan la posibilidad de hacer aún más acciones sin costes en PAs asociados.

En cada turno, el personaje en juego, luego de utilizar sus PAs, debe robar dos cartas del mazo de tesoro (en el cual están las cartas de tesoro y las cartas de acción), formando una mano de no más de 5 cartas (descartando cartas a elección si es necesario) y luego descubrir cierta cantidad de cartas del mazo de inundación; cartas que coinciden con los sitios indicados en las losetas del tablero; estas cartas indican cuáles losetas deben ser sumergidas (volteadas) y si ya estaban sumergidas, pues entonces se hunden totalmente y son retiradas quedando fuera de juego (y con ello va cambiando la configuración de la isla.

Dentro del mazo de acciones existen algunas cartas que indican “¡Sube el nivel de las aguas!”, con lo cual, gradualmente, va aumentando la cantidad de cartas de inundación que deben ser reveladas al final de cada turno, provocando que a medida que avanza el juego, será mayor la cantidad de terrenos que se van hundiendo, haciendo cada vez más insostenible la situación de los aventureros… Si un aventurero de hunde con una porción de terreno que desaparece definitivamente, el juego acaba en fracaso… Si se hunden definitivamente las dos losetas asociadas a un tesoro que no ha sido rescatado, el juego acaba en fracaso… Si se hunde definitivamente la loseta de la “Pista de aterrizaje”, el juego acaba en fracaso… Si el indicador de nivel de las aguas llega hasta el máximo, el juego acaba en fracaso…

En cuanto a la App, ésta utiliza el mismo arte que caracteriza a la versión física (C.B. Canga) y poco más.

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Pantalla de configuración previa, en la cual se selecciona el nivel de dificultad, la cantidad de jugadores, los personajes y el diseño de la isla. También ofrece una opción de inicio rápido, en la cual se sortean los personajes al azar.

Al planear la aventura, se permite escoger entre 2 a 4 jugadores (aunque como ya se ha dicho, un jugador solitario puede manejar cualquier cantidad de personajes); el nivel de dificultad (principiante, normal, élite y legendario); la configuración del despliegue como “tablero”, es decir, con los jugadores al rededor del iPad o “Pass & Play”, en el cual los jugadores se van pasando el dispositivo en cada turno (para ir jugando en el coche u otras situaciones en que no sea posible la modalidad tablero. Esta modalidad es también la que más se recomienda para partidas solitarias); finalmente, puedes escoger entre dos disposiciones iniciales de las losetas que componen el tablero: “La Isla Prohibida” tradicional (las 24 losetas formando un diamante) o “La Isla del Tesoro”, en la cual las mismas losetas configuran una especie de X o una calavera con tibias cruzadas bastante abstracta. Por US$0,99 te permite disponer de 10 tipos más de islas.

Al inicio de la partida, la App también permite escoger a los jugadores el personaje que utilizarán o también, seleccionar la modalidad “Inicio Rápido”, en la cual la misma App dispone la cantidad apropiada de personajes al azar.

La configuración avanzada permite regular el volumen de la música y de los efectos de sonido, además de permitir publicar los logros alcanzados en Facebook y Twitter.

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La configuración avanzada resulta bastante decepcionante, sólo permite compartir logros en Facebook y Twitter y regular el volumen de los efectos de sonido. La pista musical incluida sólo se reproduce durante la etapa previa a la partida.

La App también dispone de un libro de reglas, pero el tutorial incluido es más que suficiente para dominar las mecánicas del juego.

CRÍTICA
Estamos frente a una App que adapta muy satisfactoriamente el juego físico al dispositivo iPad (pues no está disponible para iPhone/Pod touch), por un precio bastante aceptable (US$4,99).

Al igual que en el juego físico, lo que más llama la atención, de buenas a primeras, es el arte de C.B. Canga, el cual resulta bastante impactante, aunque también es necesario mencionar que como adaptación, se han agregado ciertos elementos que no han sido ilustrados, al parecer, por el artista original y más bien parecen fotografías retocadas con algún filtro estándar del Photoshop, pero no llega a ser algo que desmerezca al juego.

También al igual que en el juego físico, el tema de aventuras y todo el background de la isla que se hunde y etc., está pegado a la mecánica del juego, pero sin embargo hay que decir que está “bien pegado”, e incluso sin demasiada buena voluntad, es posible sentir el apremio que sugiere el tema. Los efectos de sonido cumplen bastante bien con esta parte, además.

Al menos en partidas solitarias (ya que aún no lo pruebo en grupo) la sensación que transmite es muy similar (sino la misma) que el juego físico, de hecho, el único componente que se ha re-diseñado para la adaptación es el indicador del nivel de las aguas que suben, el cual ha pasado de ser una regleta en la versión física a un reloj en la App; por lo demás, todo es lo mismo… cartas, peones, losetas y tesoros.

Tal vez sea un fallo mío o de la instalación de la App, pero al menos yo no he conseguido hacer que la pista musical incluida pueda escucharse durante la partida. Se trata de una música bastante evocativa del tema aventurezco, pero que sólo se reproduce en la pantalla de inicio del juego y en la configuración de la partida, pero una vez que comienzas, ésta desaparece, quedando sólo los efectos de sonido de las diferentes acciones y situaciones.

La adaptación aprovecha muy discretamente las capacidades de la plataforma, es decir, se iluminan las losetas a las cuales el peón en juego puede desplazarse, indica las losetas que es posible recuperar de las aguas, los mazos de cartas brillan cuando deben ser utilizados, pero poco más, no hay animaciones ni efectos de sonido despampanantes, lo cual, al menos para mi, es punto a favor, ya que ayuda a mantener el espíritu de juego de mesa y no llega a convertirlo en vídeogame, como ocurre en algunas adaptaciones. En ese sentido, mantiene la sobriedad que, como jugador de mesa, espero en un juego.

Se echa de menos que no se aproveche la característica on-line del iPad y que no haya posibilidad de jugar con otros jugadores a través de internet. Sólo es posible la interacción on-line a través del sharing por Facebook y Twitter, y el asunto de los logros y retos por el Game Center incluido en los dispositivos iOS.

Finalmente, creo que la App adquiere su mayor relevancia como juego en solitario y no me veo compartiendo el iPad con otra gente al rededor de él, disfrutando de una partida cooperativa al “Isla Prohibida”, sinceramente, aunque también esto puede ser parte de mi carácter parco y antisocial (jajaja). Como adaptación, creo que rivaliza incluso con las mejores disponibles para la plataforma, en términos de retratar la sensación que transmite el juego físico, pero aquello no quiere decir que se trate también de uno de los mejores juegos, separando aguas, incluso los cultores del cooperativismo lúdico coincidirán que este juego ya se encuentra algo rancio y que las mecánicas no son las más sofisticadas del género, sin embargo es un juego que cumple su función de entretener e incluso plantear algún desafío. En cuanto a rejugabilidad, creo que la App sufre del mismo problema que la versión original, se trata de un juego que al ser tan sencillo aburre pronto… es posible que las dos islas incluidas en el pago de la aplicación y las otras 10 expandibles puedan añadir nuevos y más desafíos, pero tampoco creo que aquello mejore demasiado la condición antes señalada.

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